Geraldo Alckmin promoverá despidos, denuncia Lula
Lo hizo cerca de la medianoche del jueves en Rio de Janeiro, en el primer acto de campaña tras las elecciones del domingo pasado, en las que obtuvo el 48,6 por ciento contra el 41,6 de Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
«Cuando mi adversario habla de contener el gasto público, está pensando en despedir empleados públicos», dijo Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), al referirse a Alckmin.
El presidente hizo el acto en el barrio de Flamengo, donde ofreció su apoyo a Sergio Cabral, candidato en el segundo turno a la gobernación del estado de Rio por el centrista Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB).
Lula afirmó que en el balotaje «no está en juego una simple disputa electoral» sino «dos proyectos diferentes para el país».
El presidente saliente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el candidato socialdemócrata Geraldo Alckmin tratan de tomar la ofensiva en temas como economía, corrupción y seguridad, para ganar votos en la campaña hacia la segunda vuelta de las presidenciales el domingo 29.
Lula, que disputó el domingo pasado la primera vuelta golpeado por un nuevo escándalo de su Partido de los Trabajadores (PT), acusó a la oposición de «aferrarse» a la cuestión ética por falta de «coraje» para discutir proyectos de país.
Ese escándalo provocado por una tentativa de compra de documentos supuestamente comprometedores sobre Alckmin y dirigentes opositores, explica que Lula no haya sido reelecto en la primera vuelta, según analistas. Lula obtuvo 48,6% de los votos, contra 41,6% para Alckmin.
Lula se dijo dispuesto a «discutir ética, pero esta vez de una manera profunda». El presidente suele alegar que, más allá de los «errores» de miembros del PT, «nunca se combatió tanto la corrupción» como bajo su gobierno.
Alckmin, un médico de 53 años, cree en cambio que el PT tuvo por principal preocupación proteger a Lula de las denuncias de pago de sobornos a diputados, que en 2005 provocaron la caída de sus principales ministros; y que hizo lo mismo en el más reciente escándalo.
Lula y el PT quieren centrar la campaña en la comparación de las «realizaciones» económicas del actual gobierno con el del socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
Reivindican el control de la inflación, el restablecimiento de las cuentas públicas, el alza del salario mínimo y la disminución de las desigualdades a través de la ampliación de programas sociales.
Y afirman que si Alckmin gana, retomaría la política de privatizaciones de Cardoso y amenazaría el papel del Estado «como promotor de desarrollo y justicia social», según dijo el viernes a la radio CBN el diputado Paulo Pimenta, del PT. *
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