OPINION INTERNACIONAL

Brasil: la elección y los medios

A MEDIADOS del año pasado, cuando comenzó a desplegarse la virulenta campaña de los grandes medios de comunicación brasileños contra el gobierno de Lula, escribí una nota mostrando que la revista Veja (que es un instrumento de los tucanos del PSDB, a través de la editorial Abril) injertaba esa campaña hasta en la sección sociales y en las recetas de cocina. Ahora acaba de hacer lo mismo. Todo su último número, desde la tapa (que muestra a Lula con los ojos cubiertos por la banda presidencial) hasta la última página está destinado a impedir que Lula gane en primera vuelta el próximo domingo.

 

La mafia de las sanguijuelas

En este caso, el detonador ha sido la investigación parlamentaria de la mafia (o sanguijuelas, en portugués sanguessugas) de las ambulancias, que envuelve a los ex ministros de Salud Pública José Serra y Barjas Negri. Ambos son del PSDB. Serra fue el candidato presidencial que perdió frente a Lula en la elección pasada, ahora aspira al gobierno del estado de Sâo Paulo y sostiene a Geraldo Alckmin como principal candidato opositor de la alianza del PSDB con el derechista PFL. El jefe de la mafia, que fraguaba licitaciones para la compra de ambulancias, es Luiz Antonio Vedoin, al mando de la empresa Planam. Ahora bien: un grupo de dirigentes del PT, entre ellos el presidente Ricardo Berzoini (que fue alejado del comando de la campaña electoral) intentaron comprar al jefe de la mafia una documentación que comprometía a los dos ex ministros tucanos involucrados.

La Comisión parlamentaria de investigación (conocida como CPI dos Sanguessugas) está presidida por el diputado Antonio Carlos Biscaia, del PT por Río de Janeiro. Este afirma, en declaraciones de alto contenido ético, que están desarrollando dos líneas de investigación.

La primera consiste en averiguar en qué grado los ex ministros Serra y Negri están envueltos en la maniobra de corrupción.

La segunda investiga la tentativa de compra del dossier y las responsabilidades de algunas figuras del PT. El legislador dice que el segundo aspecto está sobredimensionado en la campaña pública, relegando al olvido el contenido sustancial de la investigación sobre las actividades mafiosas, que vienen desde el gobierno de FHCardoso.

Es lo que está sucediendo desde el 15 de setiembre. La revista Veja, la gran prensa y las cadenas de TV se abalanzaron sobre este aspecto en el final de la campaña electoral que apuntaba inequívocamente a la victoria de Lula. Se dedicaron exclusivamente a agitar el tema de la compra de documentos y dejaron en la sombra las actividades delictivas de los jerarcas del PSDB.

 

La fuerza de Lula

El tema ha generado una interesante discusión en los propios medios y en otros ámbitos, como el Sindicato de Bancarios de Brasilia que organizó un amplio debate sobre los medios y el poder. Muchos analistas se declaran perplejos porque la campaña concentrada que llevan adelante los medios contra Lula y a favor de Alckmin (hay estadísticas concluyentes al respecto) no se refleja en las intenciones de voto de la ciudadanía. Al contrario. Quienes creyeron en su papel como formadores de opinión confiesan su desilusión. Por otro lado, los datos muestran que la candidatura de Lula tiene mayor fuerza en los estratos de menores recursos, y que el voto de los sectores más pobres pasa a influenciar a los de las clases medias. La socióloga Marilena Chauí dice que con Lula «las capas populares ven al Estado trabajar con ellas y para ellas» y menciona que la población en estado de miseria cayó entre 2003 y 2005 de 28,2% a 22,7%. Para Emir Sader, «la fuerza de Lula es el conjunto de sus políticas sociales concretas» y opina que los medios «no logran incidir en la decisión del voto, que en el caso de Lula es social». En cambio, se estima que los medios (radios, diarios y redes de TV) pueden desempeñar un papel importante en la disputa por los gobiernos estaduales, citándose al respecto los casos de Roseana Sarney en Maranhâo y de los sectores vinculados a Antonio Carlos Magalhaes en Bahía.

Alguien tan poco afecto a la izquierda como el ex ministro Delfim Neto dijo que mientras FHCardoso vendió los activos del país con las privatizaciones y aumentó el pasivo, el gobierno de Lula «posibilitó la mejora de los asalariados, impidió con la Bolsa Familia que muchos murieran de hambre, como ocurría antes, veló por el crecimiento de la economía como un todo, eliminó la deuda con el FMI, bajó los intereses y está facilitando, con los programas de gobierno, el acceso de los pobres a la Universidad».

 

La última encuesta

El domingo, a una semana de las elecciones, las encuestas daban a Lula con 52% frente a Alckmin con 36% de los votos válidos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje