Ofensiva contra rebeldes
Manila, ANSA
La ofensiva se puso en marcha masivamente después de la medianoche local (16 GMT del viernes). Las autoridades sostienen que concluirá rápidamente pero sobre sus resultados no se sabe prácticamente nada y hay quien habla ya de un baño de sangre.
Citando fuentes gubernamentales, la prensa local refirió que en las últimas 24 horas 13 de los 22 rehenes fueron muertos por sus carceleros. Entre los muertos se encontrarían también Jeffrey Schilling, de 24 años, estadounidense.
Por otra parte, los habitantes en fuga de las aldeas cercanas a la zona de la ofensiva relataron que la batalla es violentísima y dijeron que decenas de civiles cayeron en el fuego cruzado.
Las autoridades impusieron un «black out» informativo casi total. El ministro de Defensa, Orlando Mercado, aseguró, sin embargo, que entre las víctimas no se encuentra ningún rehén y agregó que 18 rebeldes islámicos fueron capturados.
Jolo está aislada del resto del mundo. La isla está circundada por divisiones de la marina y nadie se puede acercar a la misma. Las comunicaciones están interrumpidas.
Varias facciones de Abu Sayaf, en los últimos meses, habían capturado a 16 filipinos, tres malayos, dos periodistas franceses y el joven norteamericano al que acusan de ser un agente de la CIA.
Schilling habría muerto el viernes mientras intentaba escapar del campamento en el cual se encontraba detenido, según las versiones.
Apenas puesta en marcha la ofensiva de las fuerzas de seguridad, los rebeldes habrían fusilado a 12 exponentes de una Iglesia evangélica filipina que habían sido capturados el 1 de julio durante una visita a otro grupo de rehenes.
El día de Pascua los guerrilleros de Abu Sayaf secuestraron a 23 personas en el paraíso tropical de Sipadan, en Malasia. Los 10 occidentales que formaban parte del grupo fueron liberados en las últimas semanas gracias a la mediación de Libia.
Anoche el presidente Estrada ordenó la ruptura de toda negociación y confió la solución del caso a los militares.
Parece que el hecho que no fueran liberados dos enviados de France 2, Jean Jacques Le Garrec y Roland Madura, enfureció al jefe del Estado filipino. Ahora Estrada corre el riesgo de mantener un altercado diplomático con Francia.
A pedido del presidente Jacques Chirac, el encargado de negocios filipino en París fue convocado a la cancillería, donde se le comunicó que Francia «considera al gobierno de Manila directamente responsable» de la suerte de los periodistas.
Según algunas fuentes, los dos enviados de la cadena televisiva gala habrían logrado escapar pero la noticia no fue confirmada.
La confusión es total. Según algunas fuentes, el jefe de los rebeldes, Abu Andang, comunicó al gobierno que estaba listo para reanudar la negociación. A cambio, pidió que sea ordenado el cese de las hostilidades.
En Jolo se encuentran varias bases de Abu Sayaf, un grupo que junto al Frente moro de liberación nacional lucha por la creación de un estado islámico en el sur de la católica Filipinas.
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