Un alegato de Benedicto XVI contra el fanatismo

El Papa contra el extremismo islámico abre la puerta al debate

El martes por la tarde, Benedicto XVI se opuso claramente al uso de la violencia al servicio de la religión durante una reflexión en el aula magna de la universidad de Ratisbona, de la que fue catedrático de dogmática de 1969 a 1977.

«La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Quien quiera conducir a alguien a la fe necesita hablar bien y razonar correctamente, en vez de (usar) la violencia y la amenaza», afirmó el máximo jefe de la Iglesia católica, quien añadió que «no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios».

Pese a que el Papa no cita explícitamente en ningún momento a los islamistas ni a la guerra santa, sus palabras ha levantado una polvareda de interpretaciones que confluyen en la misma dirección.

Dos eclesiásticos consultados por la AFP concluyen que se trata de una crítica al extremismo islámico.

«Se deduce claramente del discurso del Papa una crítica al extremismo islámico y a la guerra santa», declaró el miércoles por la mañana a la AFP el padre Karlheinz Bumb, de 60 años, cura de una parroquia de la localidad de Frankenthal y ex alumno universitario del Papa durante tres años, uno en Tubinga y dos en Ratisbona.

«El Papa ha querido decir que el Dios del Islam es el mismo que el de los cristianos y de los judíos, el problema es la concepción que tienen de él algunos», consideró el sacerdote, según el cual se ha tratado de un discurso por la paz en el que pedía la construcción «de puentes entre las religiones» frente al fundamentalismo.

De la misma opinión es el padre Felipe Fierro, de 55 años, instructor del Seminario de los Misioneros de la Reconciliación, en Lima.

«El Papa sabe muy bien que el Islam tiene distintas vertientes y muchas centran su doctrina en la paz, pero otras tienen una configuración basada en la violencia que algunos han asociado al terrorismo», estimó en Ratisbona el padre Fierro, quien añadió que su discurso había sido muy acertado.

«El Papa no se anda con rodeos, sabe que tiene que decir que la violencia, venga de donde venga, genera más violencia», explicó.

Desde el Vaticano se ha intentado restar importancia a la cascada de interpretaciones que han desatado las palabras del Papa y, quizás, prevenir futuras repercusiones.

«Creo que todo el mundo entiende que dentro del Islam hay muchas posiciones diferentes, y hay posiciones que no son violentas», comentó el miércoles el portavoz del Vaticano Federico Lombardi, quien insistió en que unos cuantos párrafos en un discurso de más de media hora no significan una crítica severa al Islam.

«Seguramente que no quería dar una lección (…) una interpretación del Islam como algo violento. Está diciendo que si se interpreta de forma violenta la religión, se está en contradicción con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma», añadió.

El caso es que el discurso del Papa constituye un ataque verbal al fanatismo, que también criticó en este viaje por su Baviera natal diciendo que destruye la imagen de Dios.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje