Un caso que salpica el prestigio de Lavagna
«Juanjo» Alvarez no es uno más en la Cámara baja. Fue funcionario en temas de Seguridad cuando Eduardo Duhalde era jefe de Estado; el mismo lugar ocupó en la provincia de Buenos Aires y un tiempito en la Capital Federal, cuando Jorge Telerman reemplazó a Aníbal Ibarra, echado por juicio político como secuela de la tragedia de la disco Cromagnón con 194 muertos.
Pero lo que puso en órbita a Alvarez antes de esta revelación es su papel en el entramado peronista (disidente) con los radicales antikirchneristas para la eventual candidatura del ex ministro de Economía Roberto Lavagna. Es que el ex integrante de la SIDE es uno de los capitanes del llamado Grupo «El General» (nombre que nació del restaurante donde se reúnen). El «General», claro, es Juan Perón, reducido, se ve, a un comedero.
Todo el mundo sospecha que la difusión de la ficha de espía, que difundió Página/12, es una jugada al menos de un sector del oficialismo para golpear sobre la candidatura (aún sin ser ratificada) de Lavagna. En el espacio del ex ministro la nueva se sintió como un «duro golpe, muy difícil de remontar».
Las fuentes consultadas daban por descontado que el dato lo aportó el gobierno, con la clara intención de perjudicar a los peronistas que se atreven a cuestionar al presidente Kirchner y a enfrentarlo. Claro que desde el oficialismo niegan haber hecho algo contra Lavagna y Alvarez. En círculos familiarizados con el submundo de los servicios secretos se dicen varias cosas. Una, que se «violaron los códigos éticos» al blanquear a un antiguo agente de la SIDE. Pero también se anticipa una guerra de «carpetas» que le dará a la campaña electoral un color que muchos no quisieran ver.
¿Hay puja de servicios? Vale la pena recordar que no hace muchos años Página/12 divulgó el rostro del jefe de estación de la CIA, lo que obligó a Washington a retirar a su hombre en Buenos Aires. Más recientemente, el ex ministro de Justicia, Gustavo Béliz, distribuyó la foto de Horacio Stiussio, de quien se dice es el gran jefe real de la SIDE, de confianza absoluta de Kirchner.
Puede ser, sostienen en el gobierno, que el dossier sobre Alvarez pudo haber salido de la SIDE durante gobiernos anteriores al actual.
Francisco De Narváez, uno de los referentes del grupo El General, afirmó que todo «suena a una operación típica del gobierno para descalificar a una persona que ha actuado en política correctamente».
La información publicada por el diario Página/12 da cuenta de la relación contractual entre la SIDE y Alvarez a principios de los 80, donde recaló por recomendación del entonces ministro del Interior, Albano Harguindeguy, hoy bajo juzgamiento por delitos de lesa humanidad.
Ayer líderes de organizaciones de los derechos humanos reclamaron sanciones contra el hoy diputado Alvarez. Y denunciaron el entramado entre sectores políticos y la dictadura.
Meses atrás la Cámara baja no permitió el ingreso del comisario Luis Patti, acusado de torturador. No hay datos de que Alvarez haya participado de esas faenas, sino en contrainteligencia que buceaba a sectores de izquierda. Todavía en los 80 hubo secuestros y desaparecidos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad