Opinion internacional

Encuestas brasileñas

Una encuesta de Datafolha publicada el 22 de agosto muestra a Lula con 49% de las intenciones de voto para las elecciones del 1º de octubre, contra 37% de la suma de sus adversarios, ampliando en dos puntos la ventaja obtenida en julio. La aprobación al gobierno alcanzó el récord histórico de 52% para las opciones de «óptimo» y «bueno», un aumento de siete puntos sobre los índices de julio. Quienes consideran al gobierno «regular» bajaron de 36% a 31%, y de 18% a 16% los que lo consideran «malo» y «pésimo». Estos resultados surgen luego de una semana de propaganda televisiva.

 

¿En el primer turno?

El presidente del PT, diputado paulista Ricardo Berzoini, dijo que «continuamos trabajando para una elección en dos turnos, pero la encuesta muestra que hay espacio para que el presidente crezca, acompañando la buena evaluación de su gobierno, ya que la campaña está centrada en el balance de sus cuatro años».

Es lo que parece confirmar la encuesta de Census-CNT (Confederación Nacional del Transporte) efectuada una semana después y cuyos resultados consignó LA REPUBLICA del día 30. Según ésta, Lula alcanzó el 51,4% de intenciones de voto (que se transforman en 62,3% si se descartan los nulos y en blanco), mientras que Geraldo Alckmin, candidato del PSDB y el PFL, bajó a 19,6% y Heloisa Helena, del Psol, bajó a 8,6%. Los otros 5 candidatos sumados están arañando el 3%. Lula aparece asimismo con el menor índice de rechazo, y en descenso.

El analista Mario Jakobskind afirma desde Rio de Janeiro que «Se puede afirmar que Lula vencerá en la primera vuelta»; que en el nordeste Lula es apoyado por el 70% del electorado mientras Alckmin recoge apenas el 11%; que Heloisa Helena le está quitando votos a Alckmin; y que el exitoso programa Bolsa Familia, que alcanza a más de 11 millones de familias, «es de hecho la marca registrada de Lula». La alianza electoral que postula su reelección suma al PT el Partido Socialista, el PCdoB y el Partido Republicano. Lula anunció su propósito de concretar alianzas con el centrista PMDB en el plano parlamentario, previendo una desfavorable correlación de fuerzas para la izquierda en ese ámbito.

Ante la caída de Alckmin, sus aliados del PFL lo instan a disparar artillería pesada contra el presidente. Pero esta táctica, utilizada en forma masiva a través de los medios en el último año, ya ha fracasado. Al respecto es ilustrativo un análisis publicado en Carta Maior por Emir Sader (que ha sido electo presidente de Clacso, el instituto latinoamericano de Ciencias Sociales).

 

Las políticas sociales

Leemos allí: «El efecto formador de opinión por parte de los medios parecía arrasador, pero cuando el circuito de opinión pública se ensanchó, con el inicio de la campaña electoral, la masa pobre de la población desequilibró la relación en forma extrema a favor de Lula, con datos que hacen esperar su victoria en el primer turno asentada en un impresionante caudal de votos populares. El voto que puede reelegir a Lula es sobre todo un voto social, por efecto de sus políticas sociales que por primera vez en la historia de Brasil hacen revertir, todavía en forma tenue, la tendencia de la desigualdad en dirección a la igualdad». Dice luego: «Lula derrota especialmente a la elite tradicional brasileña. Sus políticas sociales (…) en escala nunca conocida en Brasil, permiten un proceso de redistribución de la renta y de acceso a bienes. del cual la electrificación rural es un claro ejemplo, que difícilmente puede reducirse a «asistencialismo». Establece luego una diferencia tajante con el gobierno de FHCardoso, que cataloga como «un gobernante de los ricos, marcado por la concentración de la renta, los procesos de privatización y la precarización de las relaciones laborales». Su conclusión es que «la eventual victoria de Lula, incluso en el primer turno, se vuelve así contra dos pilares del poder en el mundo contemporáneo: el monopolio de la palabra (de los medios) y el monopolio de la riqueza».

 

Tres datos

Según el director de Sensus, Ricardo Guedes, lo que determina la voluntad de dar un nuevo mandato a Lula «son sus logros económicos y sociales: la generación de empleo, la estabilidad de la moneda, productos básicos más baratos, aumento del salario mínimo por encima de la inflación y los programas sociales». Lula lanzó el martes su nuevo programa de gobierno, basado en «profundizar el nuevo modelo de desarrollo, crecimiento con distribución de renta». En Rio se inició una campaña nacional para anular la privatización efectuada por FHCardoso de la estatal Vale do Rio Doce, la tercera empresa minera del mundo. Gersem Luciano Baniwa es el primer indígena brasileño (del pueblo Baniwa, del Alto Río Negro/Amazonas) que obtuvo una maestría, en este caso en Antropología. *

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