El ex vicepresidente del parlamento chino ejecutado
Pekín, ANSA
La amante de Cheng, la joven y bella Li Ping, fue condenada a cadena perpetua. El anuncio de la ejecución de la sentencia a la pena capital del ex funcionario, que fue emitida el 31 de julio y confirmada el mes pasado, fue destacado por los diarios oficialistas, que quieren hacer de Cheng» un caso ejemplarizante», dijeron fuentes diplomáticas.
El partido Comunista chino quiere demostrar así su voluntad de combatir y acabar con el mal de la corrupción, que es una de las principales causas del malestar entre la población, explicaron las fuentes.
Cheng Kejie había nacido hace 66 años en un pueblo de la región de Guangxi, pertenecía al grupo étnico Zhuang y no había aprendido a hablar chino hasta los 14 años.
Durante ocho años, por su estilo de vida Cheng fue el «rey de Guangxi», una verde región del sur y una de las más pobres del país.
A Cheng le gustaban las mujeres jóvenes y guapas, y todos sabían que solía ir a los burdeles –que eran ilegales–, hasta que se produjo el encuentro fatal con una espléndida señora de treinta años: Li Ping.
Cheng y su amante acumularon una fortuna de más de 40 millones de yuan (más de 5 millones de dólares) y la pareja era respetada por todos los hombres poderosos.
Durante siete años Cheng y Li se divirtieron sin ningún tipo de remordimientos, yendo incluso a jugar al Casino de Macao, mientras la población de la región vivía en condiciones de extrema pobreza.
Luego, Cheng Kejie fue nombrado vicepresidente del parlamento de Pekín.
La buena estrella de Cheng se apagó el año pasado, cuando el partido Comunista chino decidió que la corrupción en el país había llegado a límites insostenibles y había que dar una lección a todos.
Así, se puso en marcha una investigación judicial contra Cheng y también sobre el caso «Yuanhua» en la región de Fujian, que fue el más grave escándalo de corrupción estallado en el país desde 1949 y en el que se vieron implicados un viceministro de la seguridad pública, Li Jizhou, y el jefe de la oficina de inmigración, Xu Guanlu.
Se sospecha que en el caso también estuvo involucrada la mujer del secretario del partido de Pekín, Jias Qinglin, que durante diez años fue gobernador o vice en Fujian.
Pero la señora de Jia Qinglin se salvó milagrosamente de padecer las consecuencias de su acción gracias al presidente Jiang Zemin que era amigo desde hacía años de Jia, afirman fuentes chinas.
Sobre este caso se abrió ayer el juicio contra unos cien imputados pero con el máximo secreto.
El abogado de Cheng, Zhang Jianzhong, reveló en una entrevista al semanario Noticias que se sorprendió por la condena a muerte que, según él, se debió claramente a razones políticas.
Zhang contó al semanario que otro cliente, Liu Zhongshan, responsable de la oficina de tráfico de Sichuan, fue condenado a muerte sin pruebas, sólo sobre la base de testimonios que luego se descubrió que habían sido obtenidos bajo extorsión por parte de la policía. Sin embargo, el gobierno de Pekín sigue haciendo publicidad de su campaña y anunció hoy que en los primeros ocho meses del año las fiscalías investigaron 23.000 casos de corrupción en toda China.
Compartí tu opinión con toda la comunidad