Hezbolá aprobó el despliegue de la Fuerza Interina de ONU en el Líbano
Poco antes de que Kofi Annan anunciara al primer ministro israelí, Ehud Olmert, que el refuerzo de 7.000 militares europeos podría empezar a llegar a Líbano en una semana, el líder del grupo armado que libró una guerra de 34 días con Israel, Hassan Nasrallah, aceptó ese despliegue.
Hezbolá «será un apoyo para el ejército libanés y no tendrá problema con la FINUL mientras que esa misión no sea para desarmar a la resistencia», dijo Nasrallah.
Sin embargo, aseguró que «no habrá presencia armada de Hezbolá en el sur de Líbano. Si los soldados del ejército encontraran un hombre armado en el sur de Líbano, tendrán el derecho a desarmarlo».
En una entrevista con la cadena privada de televisión libanesa NTV, Nasrallah lamentó por primera vez el secuestro de dos soldados israelíes que realizó su movimiento, y que desató la ofensiva israelí que devastó el sur de Líbano.
«Si hubiéramos sabido que el secuestro de los soldados nos llevaría a esto, definitivamente no lo habríamos hecho», dijo Nasrallah, y agregó que ninguna de las dos partes «busca una segunda ola» de enfrentamientos.
Además, el líder de Hezbolá afirmó que hay «negociaciones para un intercambio» entre los soldados capturados y prisioneros libaneses en Israel.
Los dos soldados israelíes fueron secuestrados el 12 de julio durante una incursión del Hezbolá en Israel en la que además murieron ocho personas.
El secretario general de la ONU habló este miércoles con el primer ministro israelí y confirmó que el despliegue de la FINUL reforzada con tropas de la Unión Europea tendrá lugar «dentro de una semana aproximadamente».
«El secretario general de la ONU dijo que el despliegue de la fuerza multinacional se realizará dentro de una semana aproximadamente», señaló un comunicado de la presidencia del Consejo israelí, y agregó que Annan y Olmert acordaron reunirse el miércoles próximo en Jerusalén.
Pero antes Annan llegará a Beirut, donde se reunirá con las autoridades del gobierno libanés.
Luego el secretario general irá a Israel y, tras recorrer varios países de Oriente Medio, el 2 de septiembre visitará Irán, según fuentes iraníes.
Mientras tanto, los países europeos preparan su despliegue militar en el sur de Líbano.
Doscientos soldados franceses del cuerpo de ingenieros, que ya se encuentran en el lugar, tratan de limpiar esta zona llena de municiones que no estallaron y de restablecer las comunicaciones, destrozadas por 34 días de bombardeos israelíes sobre carreteras y puentes.
Italia prevé la salida el martes de los primeros efectivos de su contingente, integrado por entre 2.000 y 3.000 hombres.
Francia, que ya tiene a 400 militares sobre el terreno y contribuirá con un total de 2.000, desplegará sus fuerzas «de aquí a 20 días», según la ministra de Defensa francesa, Michele Alliot-Marie.
España aportará 950 militares, según la radio Cadena Ser, que no precisa cuándo.
Los últimos detalles de esta nueva FINUL se decidirán hoy durante una reunión que celebrarán en Nueva York los países participantes en la misma.
Tanto Líbano como Israel elogiaron este fin de semana el impulso que los europeos dieron a esta fuerza.
La FINUL debería permitir que el ejército israelí concluya su retirada del sur del Líbano y que las tropas libanesas tomen el control de este territorio gracias al apoyo de una fuerza internacional más robusta y con capacidad disuasoria ante cualquier iniciativa hostil de los milicianos chiítas del Hezbolá.
En cambio el gobierno libanés se ha negado a recurrir a las tropas internacionales para la vigilancia de su frontera con Siria, vista la oposición de Damasco a un despliegue en su línea divisoria.
Las autoridades sirias amenazaron incluso con responder con el cierre de esta frontera, una eventualidad que estrangularía económicamente a Líbano.
El problema es que Israel sostiene que Hezbolá recibe a través de Siria el armamento que utiliza para golpear las ciudades del norte del Estado hebreo. Quiere por tanto que sea la FINUL la que vigile el contrabando de armas como condición previa para levantar el bloqueo al que está sometiendo a Líbano.
La resolución 1701 que el pasado 12 de agosto estableció el marco del cese de las hostilidades exige al gobierno libanés que garantice la seguridad de sus fronteras para impedir la entrada de armas en su territorio.
Mientras tanto, en la frontera sur, las tropas israelíes todavía ocupan nueve posiciones, según un vocero del ejército libanés, lo que impide que las fuerzas armadas de Líbano se desplieguen en esa frontera. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad