La Iglesia argentina enfrenta abortos que la ley permite
Los obispos emitieron un nuevo y duro documento contra el aborto, incluso oponiéndose a que se lo practique en casos que el Código Penal contempla, como es el de las personas discapacitadas, víctimas de una violación.
A pesar de que la opinión pública apoya la intervención médica en casos como los mencionados, se dice que en un 96% los obispos salieron incluso, indirectamente, a defender a los cristianos de ultraderecha que aplicaron el terror contra facultativos que debían intervenir en abortos terapéuticos autorizados por la justicia. Hubo un primer caso en la provincia de Buenos Aires, que tuvo un trámite azaroso. La madre de una joven pidió a la justicia el respaldo para el aborto, en primera instancia se lo negaron, llegó a la Corte bonaerense, la que apoyándose en las normas vigentes aprobó la operación, pero los médicos, fuertemente intimidados por grupos ultramontanos, sostuvieron que ya era tarde para el remedio quirúrgico.
La madre, con el apoyo de militantes sociales, consiguió que secretamente, véase la barbaridad, secretamente, que por vía privada la intervinieran a la joven que está bien de salud..
En la provincia de Mendoza en otro caso la Corte dio vía libre para avanzar con el aborto. Los médicos fueron amedrentados de llevarlo adelante e incluso hubo una amenaza de bomba que obligó a revisar el hospital Luis Lagomaggiore, autorizado por el gobierno provincial a practicar un aborto a la joven con discapacidad mental que quedó embarazada por una violación. Finalmente, pero en reserva y en otro nosocomio, se llevó a cabo la intervención.
Ahora una ONG católica organiza rezos callejeros, al mejor estilo medieval y sugiere que denunciará penalmente a los profesionales que interrumpieran el embarazo, pese a que la Suprema Corte de Justicia de Mendoza dictaminó que el caso se encuadra en las excepciones que contempla el Código Penal.
En su declaración, los obispos admiten que muchas veces se considera que su postura ante el tema del aborto es propia de «retrógrados o fundamentalistas». Pero el documento no condenó a los laicos que intimidaron a las familias y a los médicos. La Iglesia hace tiempo está prevenida. El ministro de Salud, Ginés González García, que propicia el uso de anticonceptivos, recibió una admonición del vicario castrense, Antonio Basseoto, que generó un incidente entre Argentina con el Vaticano, de donde depende el clérigo quien sigue oficiando misa a grupos de ultraderecha, entre otros.
El ministro de Salud recibió el respaldo de todos sus colegas de provincias. Políticamente, los obispos sufrieron un serio revés ante la opinión pública. Pero nada hace suponer que el Episcopado se sume a un diálogo abierto para abordar este drama. En estos días, además, falleció una mujer que se hizo aborto casero, una herramienta habitual entre las carenciadas que provoca miles de muertes por año.
Además, una reciente legislación que permite la ligadura de trompas y la vasectomía como métodos anticonceptivos es para algunos obispos una tendencia hacia la despenalización del aborto. El gobierno lo niega. *
Alfonsín
El ex presidente Raúl Alfonsín (1983-89), impulsor durante su gobierno de las leyes de amnistía que habían exculpado a centenares de represores de la última dictadura (1976-83), ahora anuladas, deberá declarar la semana próxima en el juicio oral contra un ex jefe policial.
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