Entrevista : PETER SUTHERLAND, representante de Koffi Annan para las migraciones

"El futuro de Europa depende en parte de los inmigrantes"

El secretario general de Naciones Unidas Kofi Annan ha propuesto la creación de un foro permanente para discutir las políticas vinculadas con las migraciones y el desarrollo.

-¿Cree que este es el mejor modo para encarar estos problemas y no teme que resulte en un incremento de la ya dilatada burocracia de la ONU?

-El Foro apunta a ofrecer a los gobiernos la oportunidad de reunirse para discutir las relaciones entre migraciones y desarrollo en modo sistemático y global, a estimularlos a adoptar un enfoque de conjunto sobre estos temas y a mirarlos no sólo a través de los distintos ministerios que se ocupan de ellos. Se trataría de un foro universal porque estaría abierto a todos los interesados, de carácter informal y directamente manejado por los gobiernos, y por lo tanto no terminará bajo el control de ninguna burocracia de la ONU. Hemos concebido una estructura de apoyo muy ligera, formada por pocas personas y que se integre con las funciones que desempeñan los gobiernos y las demás instituciones. No funcionará como una caja de compensación y será una buena ocasión para que los gobiernos escuchen ideas innovadoras sobre las diversas políticas posibles, analizadas por los organismos más específicos y calificados, dentro y fuera del sistema de las Naciones Unidas.

 

-¿Existe una relación directa o indirecta entre pobreza y emigración por una parte, y entre emigración y terrorismo por la otra?

-No hay duda de que hay una relación entre pobreza y emigración. El deseo de trabajar en un país rico es el motor que pone en movimiento la emigración internacional. Más del 70% del total de los emigrados se han instalado en países de ingresos altos o medianos. Y cuanto más grandes son las diferencias de réditos entre los distintos países, más fuerte es esta atracción. En términos de poder adquisitivo, la renta nacional bruta de los países de altos ingresos es 14 veces mayor que la de los países de bajos ingresos y 5 veces mayor que la de los países de ingresos medios. Los emigrantes llegan a ganar en una hora lo mismo que en sus países ganarían en un día o más. Pero la emigración internacional no es sólo una cuestión de dinero. También cuenta el deseo de vivir una vida mejor, en condiciones de seguridad y de educar a los hijos.

El terrorismo es un asunto diferente de la emigración, por lo menos en relación a los enfoques de política pública. Es verdad que los demagogos pueden invocar los peligros para la seguridad como una excusa para intervenir con mano dura sobre la inmigración, pero no se trata de una respuesta realista a la amenaza del terrorismo.

 

-La creciente oleada migratoria, legal o ilegal, en las naciones europeas es materia de controversia. ¿Cree que se llegarán a imponer rígidos controles en nombre de la estabilidad política y la seguridad?

-Es indudable que Europa está afrontando una nueva oleada inmigratoria, proveniente sobre todo de África, por diversas razones: la disparidad de riqueza entre Europa y los países que la circundan, el contraste entre la fuerza laboral europea que envejece o se jubila rápidamente y las legiones de jóvenes desocupados en África. Hay una demanda de inmigrantes que hagan las tareas que los europeos no pueden o no quieren hacer. Pero hasta el momento, muchos países europeos no han reconocido completamente que su crecimiento futuro dependerá en parte del trabajo de los inmigrantes. Por otra parte, la Unión Europea debe aún empeñarse mucho para ofrecer a los inmigrantes el pleno acceso a las oportunidades sociales, económicas y políticas a las que tienen derecho los demás ciudadanos. Y al mismo tiempo la UE debe contribuir en manera más significativa y continuada al desarrollo de Africa, de modo que pocas personas sientan la necesidad de emigrar. Para complicar las cosas, está la tragedia humana de numerosos emigrantes que tratan de entrar clandestinamente en Europa. Muchos pierden la vida mientras intentar atravesar el mar o el desierto. Todo esto se ha combinado para crear la sensación de que la corriente inmigratoria está fuera de control. En este sentido, es esencial que todas las naciones, no sólo las europeas o del mundo desarrollado, ejerzan un mayor control de las fronteras para que el movimiento de personas se desenvuelva en manera segura, ordenada y legal. .

 

-¿Tiene fundamento la acusación de países en desarrollo a las naciones ricas, que esconderían un sentimiento racista detrás de los controles selectivos que aplican a la inmigración?

-La Convención de Ginebra obliga a los firmatarios a ofrecer un refugio permanente a todo aquél que sienta un legítimo temor de persecución en su propio país. Aparte del respecto del derecho de asilo en estos casos, los gobiernos no tienen, en general, la obligación de acoger dentro de sus fronteras a los inmigrantes económicos. Los gobiernos nacionales aún ejercen la soberanía al decidir a cuales inmigrantes económicos aceptan en sus países. No me parece irrazonable que estas decisiones se adopten en función de las necesidades económicas de cada país. Agrego que si los países fuesen más honestos en este aspecto, y se crearan instrumentos para hacer encontrar a quien busca un empleo con quien lo ofrece, el consenso público hacia la inmigración podría aumentar sensiblemente. Gran parte de la reacción popular contra la inmigración se debe a las características de ilegalidad y de falta de reglas de las actuales corrientes migratorias, hasta el punto de que en muchos casos son los contrabandistas y los traficantes los que definen de hecho las políticas migratorias. Esto debe cambiar. En definitiva, los criterios para seleccionar a los inmigrantes deben adoptarse en razón de las competencias específicas de los individuos y no ciertamente en consideraciones sobre raza, etnia, religión o sexo. *

 

Italia

Italia busca una solución duradera al drama de la inmigración clandestina tras la llegada de cientos de indocumentados por mar a la isla de Lampedusa y el dramático naufragio de varios barcos que han provocado decenas de muertos.

 

España

España intentará esta semana reactivar la ayuda europea y la cooperación con Africa para frenar las oleadas cotidianas de cientos de clandestinos a las islas Canarias, que demuestran el fracaso de la movilización internacional anunciada en junio contra la inmigración ilegal.

Este mismo lunes, el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, junto al secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Bernardino León, y del secretario de Estado para Seguridad, Antonio Camacho, viajaron a Senegal y Mauritania, puntos de partida de los inmigrantes.

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