Un negro manda en la cuna del racismo
Washington, ANSA
Un negro se convirtió ayer en alcalde de la ciudad de Selma, estado de Alabama, desde donde miles de personas iniciaron la larga marcha, en 1965, para protestar contra la segregación racial promovida por los blancos en el sur de Estados Unidos.
James Perkins, un empresario de 47 años, fue electo por los habitantes de Selma con el 60 por ciento de los votos, contra el blanco Joe Smitherman, quien gobernó la ciudad durante los últimos 36 años, informó la justicia electoral.
«Quiero la reconciliación de los vecinos de la ciudad. No seré el alcalde solamente de los negros, sino de todos», dijo Perkins en un discurso, tras alzarse con la victoria.
Esta ciudad se transformó en un símbolo de la lucha contra el racismo de los blancos hacia los negros en Estados Unidos, luego de que el 7 de marzo de 1965 la policía reprimió a miles de personas en la marcha hacia Montgomery para protestar contra la segregación racial.
Aquel «domingo de sangre», con las presiones de dirigentes negros como Martin Luther King, repercutió en la Casa Blanca: el entonces presidente Lyndon Johnson se vio obligado a firmar la abolición de las restricciones para el voto de los negros que regían en los muchos estados sureños.
Pese al cambio de legislación, Selma, uno de los corazones de la lucha, nunca se benefició con esa medida, y Smitherman, electo por primera vez en 1964, siempre ganó las elecciones con el voto masivo de los blancos.
Ayer, los hijos de los negros que fueron víctimas de la represión en 1965, votaron masivamente a Perkins, en unos comicios polarizados por el factor racial.
Como ejemplo, en un distrito Smitherman recibió 1.501 votos, contra 74 del cantidato negro.
Esta era la tercera vez que Perkins se presentaba contra Smitherman y cuatro años atrás perdió por escasos 350 votos.
En esta campaña electoral, eligió el slogan «Joe Gotta Go» (Joe debe irse), que le rindió favorablemente contra el todavía gran favorito, de acuerdo a los sondeos.
Perkins fue uno de los primeros negros que cursó el colegio secundario en uno de los pocos establecimientos integrados de la ciudad que había entonces.
Pese a haber sido uno de los que ordenó la represión en 1965, Smitherman, en los últimos años, convocó a varios negros al gobierno comunal para exhibir un perfil integracionista: pero pocos le creyeron.
Sobre todo, cuando la división está a la vista todavía en el aspecto cotidiano: en las escuelas públicas sólo hay estudiantes negros; los blancos van a las privadas.
Perkins, quien recibió el apoyo de los movimientos para los derechos civiles, fue visitado ayer por el hijo de Martin Luther King, quien expresó: «El mundo los mira, los felicito».
«Cuando vi que el porcentaje de votantes era alto, entendí que era mi final y que seré el último alcalde blanco de Selma», reconoció Smitherman.
Miles de negros festejaron ayer la victoria sobre el puente Edmund Pettus, donde fue sofocada la protesta hace 35 años.
La generación posterior a la masacre de Selma, finalmente, hizo llegar la gran marcha de negros a destino.
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad