"La lucha contra el fraude continuará", dijo anoche López Obrador ante una multitud de seguidores en el Zócalo

En el primer día de recuento se probó "manipulación" en el 60% de las urnas

Esta situación renovó la exigencia del candidato de la izquierda de que se realice un recuento total de los votos registrados en las 11.837 urnas.

«La lucha contra el fraude va a continuar hasta que sea necesario», dijo anoche López Obrador en una de sus habituales reuniones con sus partidarios. El recuento, situación inédita en la joven democracia mexicana, deberá concluir a más tardar la medianoche del próximo domingo y es encabezado por 192 jueces que trabajarán de manera ininterrumpida en 149 juntas distritales (de un total de 300), distribuidas en 26 de los 32 estados mexicanos. En una carta dirigida a los ciudadanos de todo el país para defender la resistencia civil pacífica, el candidato de la coalición «Por el Bien de Todos», Andrés Manuel López Obrador, sostuvo que ‘»Permitir la imposición significa aceptar que la democracia es una farsa» y que «No habrá remedio para los males de muchos mexicanos», y convocó a una asamblea extraordinaria a realizarse el próximo domingo.

A lo largo del documento, que dio a conocer anoche durante la asamblea informativa en el plantón permanente, también expuso que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Tepjf) rechazó la exigencia de abrir todos los paquetes e instruir el recuento voto por voto y casilla por casilla, «Porque el candidato del Partido Acción Nacional, Felipe Calderón, no ganó la elección presidencial y ellos lo saben». Durante la apertura de algunos de los primeros paquetes electorales en la capital se observaron errores en el conteo que afectan, en suma o resta de dos sufragios promedio, tanto a Calderón como a López Obrador e incluso al candidato del ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo. En el recuento del distrito 15 de la Ciudad de México, que la izquierda busca presentar como emblemático de lo que ocurrió en todo el país, López Obrador tenía un voto de más en una casilla, mientras que Calderón uno de menos, constató la AFP. La regla general en estas casillas era el faltante de boletas electorales, de una a 11, con respecto al número de votantes registrado, mientras que en otra había un excedente de siete papeletas. El caso más significativo del recuento se dio en Jalisco (oeste), donde Calderón ganó a López Obrador por un promedio de dos votos contra uno. En una casilla, al izquierdista se le habían quitado 80 votos para sumarlos al minoritario Partido Nueva Alianza (Panal). Desde la noche del 2 de julio, día de la elección, López Obrador, candidato de la coalición de izquierda «Por El Bien De Todos», denunció irregularidades que habrían jugado en favor de la candidatura de Calderón, a quien el conteo oficial dio una ventaja de 0,58% de los votos, que equivale a unos 244.000 votos. El discurso de López Obrador subió gradualmente de tono hasta denunciar un fraude y exigir al Tribunal Electoral (Trife) un nuevo conteo de los 41,7 millones de votos. Pero el pasado sábado el Trife denegó el recuento del 100% de las casillas y sólo autorizó un 9% de ellas, en base a los alegatos de la izquierda sobre presuntos errores aritméticos en las cifras referentes a número de votantes, boletas encontradas en las urnas, votos emitidos y boletas sobrantes que reflejaban las actas. Esta decisión no ha satisfecho las aspiraciones de la coalición «Por el Bien de Todos», que continúa exigiendo el recuento de los 41,7 millones de votos emitidos en la elección presidencial, por lo que en la calle continúan las protestas de sus seguidores. «Venimos con la intención de que, al demostrar que en todo el país hay votos que se le restaron a nuestro candidato, podamos convencer al Tribunal de que abra el resto de las casillas», dijo el senador Miguel Moreno, del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Sobre la posibilidad de que el Trife ordene el recuento de más casillas en función de los resultados que éste arroje, un experto en derecho electoral de la Universidad Nacional Autónoma de México, Lorenzo Córdoba, declaró a la emisora W Radio que es «Jurídicamente viable», pero sólo bajo ciertas circunstancias. «Pero para ordenar un recuento adicional tendrían que ocurrir situaciones gravísimas, una circunstancia extraordinaria», explicó. Ayer simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, candidato izquierdista a la presidencia de México, bloquearon el miércoles las oficinas centrales de los tres principales bancos extranjeros en México en demanda del recuento de los votos de la elección del pasado 2 de julio. En grupos de unos 300, los simpatizantes de las coalición de izquierda «Por el bien de todos» se apostaron poco antes de las 8.00 horas en los accesos de las oficinas de BBVA-Bancomer, Banamex-City Group y HSBC, donde tenían previsto permanecer hasta pasado el medio día. «Es una parte de una serie de acciones que continuaremos todos los días en todo el país (…) No dejaremos entrar a los trabajadores», dijo a la prensa José Guadalupe Curiel, secretario general del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que encabeza la coalición «Por el bien de todos». El dirigente sindical acusó a los banqueros de ser beneficiados «Por el no pago de impuestos y el tráfico de impuestos» y de ser responsables de «Trabajar para hacer equitativa la elección». Miles de simpatizantes del candidato de la izquierda acampan desde hace diez días en algunas calles del centro de la Ciudad de México, aunque la coalición ha anunciado que esta semana extenderá sus acciones de resistencia civil al resto del país. *

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