Fuego intencional
Un centenar de incendios, muy cercanos los unos de los otros y siempre próximos a zonas habitadas, seguían activos en la mañana del martes en esta región, informó el gobierno regional gallego.
Apoyados por una treintena de aviones, las unidades de lucha contra el fuego, compuestas por bomberos y más de 3.500 miembros de brigadas forestales, seguían pugnando el martes con 64 incendios, mientras otros 34 se encontraban bajo control.
Al igual que ocurrió en los peores momentos de la catástrofe ecológica del petrolero «Prestige», en 2002-2003, el ejército se ha desplegado en la región para ayudar en las tareas de coordinación de protección civil, especialmente en las evacuaciones. Los militares también patrullan cerca de los pueblos para disuadir a los eventuales pirómanos.
Las autoridades locales consideran que «la mayoría de estos incendios son intencionados», según la Consellería (ministerio regional) de Medio Rural del gobierno gallego. Las motivaciones de los pirómanos van desde «conflictos entre ganaderos y propietarios de los montes» para extender los espacios de pastos hasta «trastornos de la conducta», según esta fuente. Además, según la misma fuente, «tampoco descartamos que detrás de todo esto haya una organización», lo que ha motivado el envío a Galicia de una unidad de la guardia civil especializada en la lucha contra el crimen organizado.
El director de la guardia civil, Joan Mesquida, quien se trasladó el martes a la zona, se negó a informar sobre las hipótesis de la investigación. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, calificó la situación de «terrorismo forestal» y consideró que muchos de los incendiarios podrían ser antiguos miembros de brigadas forestales que querrían vengarse por no haber sido contratados esta temporada en las unidades contra incendio.
Para intentar frenar los incendios intencionados ligados a la especulación inmobiliaria, el gobierno socialista había aprobado tras los grandes fuegos del pasado año una ley que prohibe recalificar inmediatamente como urbanizables los terrenos arrasados por el fuego.
Desde el viernes, dos mujeres y un hombre han muerto en Galicia víctimas del mismo incendio forestal en la localidad de Cerdedo. *
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