México: intriga desde Los Pinos
A semanas de los comicios, Porfirio Muñoz Ledo hace el balance de los hechos que, dice, tienen al país a un paso de la confrontación social y de una crisis política.
Bajo la consigna de perpetuarse en el poder o por lo menos mantenerse el siguiente sexenio –decisión que tomaron al no poder sacar adelante las reformas estructurales–, el PAN y Vicente Fox orquestaron, para el 2 de julio, no sólo una elección de Estado, aunque formalmente no lo sea pues los órganos electorales no son ya parte del gobierno, sino también una elección ideológica, con el apoyo de un grupo de intereses económicos muy consolidado, para evitar que el país cambie de rumbo.
Y, sin duda alguna, el «fraude de alta escuela» cometido esta vez, que hacer ver burdas y pálidas las tropelías que en 1988 negaron el triunfo al Frente Democrático Nacional, fue maquinado desde Los Pinos. Vicente Fox es el responsable de todo lo cometido, de las operaciones políticas y económicas previas al 2 de julio, con las que se pretende dar el triunfo a Felipe Calderón.
En entrevista en su austera oficina del Centro Latinoamericano de la Globalidad, del que es presidente, Muñoz Ledo apunta sus baterías contra el presidente Fox.
«El es el responsable, porque finalmente la debilidad del IFE es causa de una manipulación organizada desde Los Pinos. La violación de los principios fundamentales del derecho electoral y la comisión de delitos electorales, antes y durante la jornada, como el uso y abuso de recursos públicos, coerción, coacción, compra de votos, etcétera, estuvieron dirigidos desde la Presidencia.
«Fox, además, hizo un trabajo efectivo con los gobernadores de los estados: a todos les ofreció obras, ablandó a casi todos; a unos los cooptó, a otros los ablandó, a otros los neutralizó».
Elba Esther, Ugalde, las empresas…
En el trabajo político con los gobernadores del PRI, dice Muñoz Ledo, Fox contó con un indiscutible apoyo de Elba Esther Gordillo, a quien señala como la verdadera operadora de la jornada electoral del 2 de julio. Ella fue la encargada de convencerlos de impulsar el voto en sus estados en favor de Calderón, sobre todo a los del norte del país.
Ejemplifica: «Con Eduardo Bours, de Sonora, no hubo mayor problema, porque él desde un principio se declaró a favor de Calderón, Natividad González Parás, de Nuevo León, que se hacía pasar como neutral, se convirtió un poco en emisario de los grandes grupos empresariales y mandó toda la votación presidencial hacia el PAN. Puede decirse que a los del norte los cooptaron, como a ese muchacho Ismael (Hernández Deras), de Durango.
«A los del centro los chantajearon: hicieron perder al candidato del PRI al gobierno de Jalisco, Arturo Zamora; lo amenazaron, le sacaron problemas, le echaron encima a la PGR. Al Gober Precioso de Puebla (Mario Marín) le perdonaron la vida (por el caso Lydia Cacho) a cambio de que llevara al PAN el voto por la Presidencia. A (Enrique) Peña Nieto (del Estado de México), que estaba jugando bastante neutral, lo amenazaron con meter a la cárcel a (Arturo) Montiel, su tío y padrino. A los del sur los desestabilizaron, como al de Oaxaca (Ulises Ruiz)», con el movimiento de los maestros.
Y al PRI, en su conjunto, «lo presionaron también: meten a la cárcel (arresto domiciliario) a Luis Echeverría dos días antes de la elección y lo sueltan una semana después. Es una vergüenza. Esto nunca lo hizo el PRI. Es muy burdo. Usaron a la PGR, que tiene que responder por ello, para amenazar a los gobernadores».
En resumen: «Operaron políticamente, con todo el poder del gobierno, con todo el poder de la empresa, para hacer un corrimiento de votos hacia Calderón. Por eso el PRI está dividido en dos: los gobernadores que ya están apoyando a Calderón, con una gran patrocinadora que es Elba Esther, y los que no están de ese lado. por eso la urgencia de expulsarla del partido, si no el PRI se va por completo del lado del PAN».
Parte de la trama para querer hacer ganar a Calderón, dice Muñoz Ledo, es la conformación y la operación del IFE. La elección de consejeros se hizo justo cuando el gobierno negociaba las reformas estructurales, particularmente la fiscal, con los dos bandos del PRI, el de Madrazo y el de Elba Esther. Con Madrazo no se llegó a acuerdo alguno. pero Elba Esther dio un apoyo decidido, y por eso «al PRI empanizado le dan la dirección del IFE».
Y los resultados: «(Luis Carlos) Ugalde no fue un árbitro imparcial; ya lo dijo Proceso. No usó la autoridad que tenía y se prestó a otras maniobras, como las que señala The Guardian», (Muñoz Ledo hace referencia a una nota del 8 de julio en ese diario, firmada por Greg Palast, en la que dice que «hay claros signos del manoseo de Washington en la elección de su vecino. El Instituto Internacional Republicano, brazo del aparato del partido gobernante, admite que ha suministrado entrenamiento táctico al PAN». Y también que el Departamento de Estado cuenta con la lista completa de electores mexicanos, proporcionada por el FBI, el que la tiene a raíz de una petición que hizo al gobierno mexicano. El autor sugiere que pudo «rasurarse» esa lista, de la misma forma en que se hizo en Florida, cuando el gobernador Jeb Bush ordenó sacar de las listas a votantes negros que seguramente no votarían por su hermano George).
Entonces, insiste Muñoz Ledo –presidente también del Consejo consultivo de la coalición que tuvo a López Obrador como candidato presidencial–, «hubo combinaciones muy complicadas. Lo de Hildebrando es muy grave. No lo hagamos a un lado. Quiere decir que el IFE, además de no haber sido un árbitro correcto, jamás sacó tarjeta amarilla, menos roja. Tenía facultades para sancionar al candidato del PAN».
En relación a los dineros que llegaban a la campana de Calderón, acusa el entrevistado, Ugalde también fue omiso. «Me han dicho muy buenas fuentes que Fox cabildeó con empresarios y que le dieron más de mil 500 millones de pesos; también, que hubo transferencias enormes al gobierno federal de organismos descentralizados». Agrega: Ya se ha publicado que Felipe gastó 790 millones de pesos en radio y televisión, que es más del límite legal. También que Fox gastó mil 800 millones en spots dirigidos a apoyar la campaña de Calderón. Todo, en contra de la decisión del IFE y la prohibición del Trife».
Muñoz Ledo: «Todo esto quiere decir que se pasa ‘por salva sea la parte’ a todo el aparato electoral».
Protagonista y cómplices
La PGR tampoco es ajena en la maquinación presidencial a favor de Felipe Calderón. «Con todo el respeto a María de los Angeles Fromow, no ha hecho ninguna consignación. Hay que hacer una investigación de lo que hizo la procuraduría. Ella me dijo que había demandas por delitos electorales contra Vicente Fox y contra miembros del gabinete. Hay que preguntarle, hay que ir a ver, por transparencia, por el IFAI, por qué no consignó a la procuraduría».
–Pinta usted a un presidente Fox como un hombre cerebral, muy inteligente, capaz de orquestar algo tan detallado, de largo alcance y hasta perverso.
–Aquí hay dos hipótesis: yo sostengo que Fox es un ranchero mañoso, que no tiene pensamiento complejo y que gobernar requiere complejidad. Pero tomar este tipo de decisiones, lo que requiere es coordinación. Aquí no hay arte de gobierno. Hay una decisión de tipo estratégico (para ganar la elección). Tonto no es, piensa sus cosas y tiene asesores, algunos muy duros y otros hasta perversos.
Otra hipótesis es la que sostenía Aguilar Zínser. Una vez me dijo:
–¿Por qué hablas con Fox?
–Pues porque no estoy peleado con él. Estamos tratando de influir
en un sentido correcto.
–Es que Fox no existe: está en posesión de quienes lo habitan.
Muy bonita frase la de Adolfo. Y es cierto: la derecha y los grupos de interés económico tienen sobre él una gran influencia que es determinante. Alguien me dijo que se llega a encerrar con Roberto Hernández de tres a cuatro horas, por decirte un tipo de nombre.
Por cierto, acota, «Fox mismo orquestó la reacción última, que también es ilegal, del Consejo Coordinador Empresarial, contra Andrés Manuel. Nada se hace sin sus instrucciones».
— ¿Pedirán la anulación?
— Lo que la gente quiere es el conteo voto por voto, urna por urna, casilla por casilla, porque entiende que su voto ha sido defraudado. Esto se ha vuelto ciudadano. Si no cuentan todo es muy difícil que pudieran declarar a un candidato electo, porque va a venir una reacción popular muy fuerte. Entonces, la decisión está centrada en eso.
Ya Calderón aceptó, pero no lo ha confirmado el PAN aquí. Al Washington Post le dijo Calderón que acepta abrir 50 mil casillas, falta saber cuáles. O sea que empiezan a ceder, porque ellos tienen información de lo que está pasando en el país. Ya están viendo las marchas, van a venir más de 100 mil personas de los estados. La movilización del domingo va a ser muy grande. Entonces, ellos le tienen que medir». Muñoz Ledo insiste en que «nosotros no podemos poner el acento en la nulidad de la elección, sino en la limpieza de la elección, porque la gente lo que quiere es que su voto cuente, que se sepa quién ganó. Ahorita la nulidad no tiene sentido, porque es una manera de anular su voto también. La gente tiene la convicción de que ganamos y quiere probar que ganamos. Ese es el fondo».
Durante la entrevista, Muñoz Ledo interrumpe con frecuencia. Incluso se disculpa con el reportero para hablar por teléfono con Javier Moreno, el director del diario español El País. Le ofrece un artículo que «va a ser muy objetivo sobre qué está pasando realmente en México. Se está dando un pinochetazo».
–¿Pinochetazo? –pregunta el reportero–. Es un término que remite golpe de Estado, a sangre, tanques y soldados en las calles.
–Esto que estamos viviendo ya es un pinochetazo incruento. Ellos, Fox, el PAN y la derecha toda quieren llegar hasta las últimas consecuencias, y puede haber una gran confrontación. El responsable de evitarla se llama Vicente Fox. Si no, que se vaya a su casa. la gente va a pedir juicio político. El es el responsable del país, de su estabilidad económica, de la salvaguarda del sufragio público. Está actuando en contra de su mandato constitucional. Está arriesgando la paz pública del país. ¡Está actuando como un presidente faccioso!
Cree el también embajador que Fox, «ranchero mañoso, pero no tonto», fue jugando sus cartas. El ha manejado todo desde el principio hasta la elección. Con Fox hemos pasado del autoritarismo a la plutocracia, sin haber transitado por la democracia, estamos pasando de un régimen hegemónico a un régimen de dinero hegemónico».
–Se le ve realmente enfurecido contra Vicente Fox. ¿Qué pasó? Eran amigos, de lucha inclusive.
–Ya dije que Fox se fue gradualmente a la derecha. Traicionó un proyecto. Desde que formó su gabinete con puros representantes de los grupos de interés económico que lo apoyaron o de las redes que pusieron dinero a su campaña. Fue abandonando la reforma del Estado por un proyecto pragmático que favorecía a la derecha.
¿En qué momento rompí con Fox? Pues cuando empezó la operación de cambio a la derecha. Mi ruptura con Fox, si se le puede llamar así, fue por el desafuero. El me había invitado a cenar muy amablemente, me había planteado el problema, pero mi opinión era completamente contraria. Después, lo operó. Yo volví a hablar con él. No lo convencí. Hasta que le mandé una carta pública. Me volvió a llamar y tuvimos una discusión muy fuerte, en donde no actuó como presidente, sino como antes, muy cara a cara. le dije que era un gravísimo error, que además iba a fallar. Ya no había espacio para mí. Me di cuenta de que ya no podía fungir ni siquiera como mediador.
Luego Muñoz Ledo asistió, el domingo 24 de abril de 2005, a la concentración que encabezó López Obrador en el Zócalo. «Me llevaron en una Suburban. Me subieron al templete y al verme Andrés Manuel, con una gran sonrisa me pidió que abriera yo el mitin. Siempre traté de mantener el diálogo con el gobierno, porque el interés de Andrés Manuel, no era pelearse con el gobierno, sino lograr un espacio de negociación para evitar lo que estaba pasando. Pero esa posibilidad de diálogo se fue acortando. Ahora, cuando nos dimos cuenta de la magnitud de lo que estaba haciendo, pues cuando comenzó la campaña. Era lógico que Fox después de haberse echado para atrás (en lo del desafuero), ya no persiguiera a Andrés Manuel, pero lo persiguió por otras vías.
Luego, Andrés Manuel me invitó a trabajar en la plataforma con los partidos y organizar foros de discusión, en noviembre y diciembre. Yo dejé de ver a Fox. Ya no hubo espacio para el diálogo. Todavía me invitaron a la celebración del 2 de julio. Les dije que no. Me reclamaron que por qué había ido a la manifestación de Andrés Manuel. Y yo les dije que porque había estado en contra públicamente del desafuero. Yo dije entonces que lo que fue el 2 de julio de 2000, en el Angel de la Independencia, que fue una fiesta de la democracia, se había convertido en una fiesta facciosa del PAN. Y de ninguna manera podía ir. Eso fue la ruptura definitiva. No he vuelto a ver a Fox. hasta que me lo encontré en la cena de Estado que se le ofreció (abril de este año) al presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, quien me invitó. Me encontré con Fox. Nos dimos las manos secamente. Dijo: «Tu tomaste partido y yo también, nomás que el tuyo no está conforme a la ley». Y yo: «Bueno, eso piensas tú». Fox: «Pues a ver qué pasa». Yo: «Es tu responsabilidad».
–¿Hubieran sido más fáciles las cosas para López Obrador, si Cuauhtémoc Cárdenas hubiera apoyado?
–No quisiera opinar sobre Cárdenas. Su falta de solidaridad con lo que ha ocurrido…, pues la gente esperaría que estuviera de este lado. *
* En acuerdo con la revista mexicana Proceso.
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