El asesinato deliberado del personal de la ONU en el Líbano
Lo que acaba de ocurrir en el sur del Líbano, en el poblado de Jiam, es un hecho monstruoso, inscrito en la escalada guerrera de Israel contra los pueblos libanés y palestino: el asesinato a mansalva, en forma premeditada, de cuatro miembros de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (Finul) a consecuencia de bombardeos sucesivos de aviones israelíes, a pesar de que fueron advertidos reiteradamente del carácter del edificio que ocupaba la misión. Aunque el gobierno de Israel, y también Estados Unidos, alegan que se trató de un error, existen todas las evidencias de que la matanza fue deliberada.
La ONU advirtió 10 veces a las fuerzas israelíes
Un oficial de enlace irlandés que integra dicha misión en el sur advirtió a Israel en varias ocasiones que los ataques del Tsahal ponían en peligro la vida de los observadores de la ONU en el sector. El gobierno de Dublín comunicó que «en seis ocasiones el oficial se puso en contacto con los israelíes para advertirles que sus bombardeos ponían en peligro la vida del contingente de la ONU en el sur del Líbano. Les manifestó: ‘ustedes deben tomar en cuenta este problema o habrá pérdida de vidas'». (versión recogida por Le Monde). La versión de la BBC británica es que la ONU se contactó hasta 10 veces con las tropas israelíes para que detuvieran el ataque que costó la vida de cuatro de sus observadores (oriundos de Austria, Canadá, China y Finlandia); que el puesto de la Finul fue alcanzado el martes por un misil teledirigido tras seis horas de ataque; y que cada vez que los observadores de la ONU se comunicaban con las fuerzas israelíes, éstas aseguraban que el ataque se detendría. La CNN coincidió en que por diez veces se pidió a los israelíes la suspensión de los bombardeos, y agrega que antes del ataque mortífero se habían producido 14 bombardeos y buena parte del personal de la misión se había refugiado en el sótano del edificio. (Para tener una idea de la intensidad de esos ataques aéreos hay que saber que unos bombardeos simultáneos en la cercana ciudad de Tiro arrasaron literalmente un edificio de siete plantas y ahora se buscan 57 víctimas entre las ruinas). El secretario general de la ONU, Kofi Annan, declaró que el ataque fue «aparentemente deliberado». Esos términos están recogidos en un proyecto de declaración distribuido por Wang Guangya, representante de China ante el Consejo de Seguridad, quien aseguró que el informe elevado al Consejo por Jane Holl Lute, subsecretaria general de operaciones de paz, contiene elementos en el sentido de que el ataque fue deliberado.
El primer ministro israelí dijo que se trató de «un error». Son los famosos daños colaterales. Expresó sus condolencias, dijo que ordenaría al ejército abrir una investigación completa y que compartiría sus resultados con el secretario general. En el ámbito del Consejo de Seguridad, el hecho fue condenado por numerosos países en términos muy enérgicos. Con excepción de Estados Unidos, como siempre, y también de Gran Bretaña, que negaron se tratara de un acto deliberado. Particularmente agresivo fue el embajador israelí ante la ONU Dan Gillerman, el mismo que ante los llamados de cese al fuego formulados por Kofi Annan en relación al Líbano y a la franja de Gaza replicó que Israel seguiría sus bombardeos sin límite de tiempo hasta alcanzar sus objetivos. Ahora calificó la declaración del secretario general como «apresurada, prematura, irresponsable y lamentable» y agregó: «No creo que alguien en su sano juicio piense que Israel apunte al personal de la ONU».
Estos hechos impactaron de lleno en la conferencia del miércoles 26 en Roma, con participación de los cancilleres de 14 países (EEUU, Italia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, España, Grecia, Chipre, Canadá, Rusia, Turquía, Jordania, Arabia y Egipto), el primer ministro libanés Fuad Siniora, Kofi Annan, Javier Solana por la Unión Europea y Paul Wolfowitz por el Banco Mundial. No hay otra explicación a la exclusión de Siria que el veto de Condoleezza Rice.
EEUU e Israel rechazan el alto al fuego
En esas condiciones, la reunión en la capital italiana no resolvió nada. Estados Unidos, en completo acuerdo con Israel, se opuso de plano a que se votara un llamado a un cese del fuego inmediato y urgente, para abrir paso a negociaciones. Todo se diluyó en vagas declaraciones de buenas intenciones a futuro, y de poner en pie algún día una fuerza de interposición en el sur del Líbano.
Mientras tanto, las matanzas siguen. En Gaza el ejército israelí sumó otras 24 muertes y 60 heridos en operativos al noroeste y en los campos de refugiados palestinos. *
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