"Ojalá que Pinochet derrame una lágrima"
Santiago de Chile, dpa
En una visita al monumento de su esposo, erigido a un costado de La Moneda, la viuda del ex mandatario socialista muy emocionada indicó que «hace mucho tiempo que los chilenos queremos oír por una vez que Pinochet diga ‘perdón’, y ojalá derramara una lágrima».
De esta forma Bussi coincidió con las afirmaciones hechas ayer por el ministro del Interior, José Miguel Insulza, quien manifestó su deseo de que Pinochet «derramara una lágrima por todos mis hermanos muertos».
Consultada sobre los recuerdos que tiene del 11 de setiembre de 1973 –día en que murió su esposo en el interior del palacio de gobierno– la viuda de Allende no quiso referirse a ese tema, ya que «la herida sigue abierta», indicó.
En tanto, varias marchas pacíficas se han realizado desde esta mañana al monumento de Allende, donde cientos de manifestantes –incluido el Grupo de Amigos Personales (GAP) del ex jefe de Estado– han depositado ofrendas florales para conmemorar un nuevo aniversario de la muerte y el derrocamiento del ex presidente chileno.
Además, las ofrendas florales se extendieron a una de las puertas laterales del palacio de La Moneda, que era la entrada que solía ocupar el ex presidente para ingresar y salir de la sede de gobierno durante su mandato (1970-1973).
Las procesiones hasta el monumento de Allende se han registrado con absoluta normalidad, sin hasta el momento conocerse de ninguna persona detenida.
Por otra parte, alrededor de 300 adherentes al ex presidente chileno acudieron hasta su tumba en el Cementerio General para rendirle un homenaje, en el que también participó su viuda, Hortensia Bussi, sus familiares y la directiva del Partido Socialista (PS).
Isabel Allende, hija del ex mandatario, señaló que esta es una de las pocas veces que hemos podido mirar el 11 de setiembre con tranquilidad», refieriéndose a las manifestaciones pacíficas que se han desarrollado hasta el momento en un nuevo aniversario del golpe militar chileno.
Agregó que la tranquilidad de este 11 de setiembre es por «la esperanza de que por fin en Chile las puertas de la Justicia se están abriendo», refirindose así al desafuero de Pinochet.
Consultado sobre el aniversario del golpe militar, el presidente chileno Ricardo Lagos señaló escuetamente: «Para mí este es un día de trabajo. He estado trabajando toda la mañana y tengo que seguir trabajando ahora. Espero que para el país (Chile) sea un momento de mirar al futuro. Todo lo demás es secundario». Sin la presencia del ex dictador Augusto Pinochet Ugarte, las Fuerzas Armadas chilenas conmemoraron ayer un nuevo aniversario del golpe militar de 1973 que derrocó al presidente constitucional socialista Salvador Allende.
El acto se efectuó en la Escuela Militar «Bernardo O’Higgins» de Santiago presidido por el comandante en jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, y con la presencia de los comandantes de las otras ramas de las Fuerzas Armadas.
En representación de la familia Pinochet lo hizo la esposa del ex dictador, Lucía Hiriart. Su esposo se vio impedido de asistir por padecer una herida en un pie de la que se está recuperando.
La ceremonia militar, que incluyó una misa, fue en homenaje a los caídos el 11 de setiembre de 1973, declaró un portavoz militar. Al término del oficio religioso, ninguno de los cuatro comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y Carabineros hizo mención alguna al significado de la fecha que se recordaba y menos al escenario actual que vive Pinochet que está a punto de ser sometido a juicio por crímenes políticos.
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