9 mil soldados israelíes movilizados en el sur desde el inicio de la guerra

La reocupación del Líbano

LA REOCUPACIÓN del Líbano se sitúa así al orden del día, mientras prosiguen las incursiones mortíferas en todo el territorio, de norte a sur y del Mediterráneo a la frontera siria.

 

Israel ocupó por años el sur del Líbano

En 1982 Israel invadió el Líbano por aire, mar y tierra, ocupó y devastó sus principales ciudades. La operación «Paz para Galilea» fue una guerra que, además, dejó a Beirut en ruinas. Los habitantes veteranos están viviendo hoy, repetida, esa película de horror y demencia destructiva. Fue allí, por otra parte, que se creó Hezbolá, como organización de lucha para expulsar a los invasores. En 1996, en la operación «Viñas de ira» el sur fue ocupado nuevamente por Israel, y sus tropas debieron retirarse en mayo de 2000 por el peso de la opinión mundial y las acciones de resistencia. En el período posterior, en el año 2004, se verificó un canje de 30 milicianos de Hezbolá y 400 presos palestinos de Gaza y Cisjordania por un soldado israelí y los cadáveres de otros tres. Ahora el gobierno israelí, cerrado a la banda, se niega rotundamente a proceder a un intercambio análogo de prisioneros, reclamado incluso por sectores de la sociedad de su país.

Prefiere seguir la guerra a todo tren, lo que se tradujo en las últimas horas en ataques a 150 blancos libaneses, el bombardeo de 12 rutas que unen el país con Siria y del puente de Mdairej, el más alto del Oriente Próximo, sobre la ruta Beirut-Damasco, amén de ataques concentrados en el sur y en la región de Baalbek, al este.

 

Entierros en fosas comunes

Uno de los episodios más dolorosos que pude presenciar es el entierro colectivo, en fosas comunes, de 60 víctimas de los bombardeos a la ciudad de Tiro. Y también en Gaza (donde Israel prosigue sus ataques, con tanques ocupando el centro de la ciudad), el entierro de dos jóvenes que ocupaban el campamento de refugiados. Allí los fue a ametrallar la aviación israelí. Israel también entierra a sus muertos: en el caso, dos soldados caídos en los enfrentamientos en el sur del Líbano. Pero las autoridades israelíes dicen que la guerra debe continuar.

Para salvar su responsabilidad, la aviación israelí lanza (además de bombas de gran potencia destructiva, incluso con armas prohibidas, como se denunció) panfletos exhortando a la poblaciones a retirarse de los pueblos y ciudades. Pero, ¿adónde pueden ir? Las rutas están cortadas por los bombardeos sistemáticos, y los otros centros poblados son igualmente blanco de ataques.

Según Unicef, un tercio de las víctimas son niños. Junto a la OMS y a la Cruz Roja y la Media Luna Roja lanzaron llamados para proporcionar medicamentos y productos esenciales a las poblaciones civiles. Pero también la llegada de esos materiales resulta dificultada por los bombardeos a los camiones de suministro. Como los yankis en Vietnam, los israelíes le tiran a todo lo que se mueve.

 

Israel y EEUU contra el alto al fuego

La opinión internacional sensata y con sentimientos humanos reclama un cese al fuego inmediato. Se suceden las manifestaciones en ese sentido: en Pakistán (Islamabad y Karachi), en Teherán con quema de banderas de EEUU, en nuestra América en Perú (por el cese al fuego y ayuda humanitaria), en Chile frente a La Moneda denunciando «las atrocidades del gobierno israelí». Los presidentes reunidos en Córdoba en la XXX Cumbre del Mercosur se pronunciaron por un urgente cese al fuego en el Oriente Medio. Ya es sabido que el llamado de paz formulado por Kofi Annan (que envió a la región su responsable de ayuda humanitaria) recibió amplio apoyo pero fue rechazado de plano por EEUU y por Israel. El delegado de este último, Dan Gillerman, recibió a la vez la dura réplica del representante libanés Nuhad Mahmud. Esto, mientras el presidente Emile Lahoud promete resistir y movilizar tropas frente a una invasión .En este cuadro el principal obstáculo a la paz es, junto con Israel, la actitud de EEUU. Condoleezza Rice dijo sin ambages que su país está contra el cese de hostilidades hasta que sea destruido Hezbolá. Su apoyo al belicismo israelí es total. O sea que hay guerra para rato.

Más aún: se está considerando el envío de una fuerza de interposición en el Líbano. EEUU dijo que no enviará un solo soldado. Claro está, tiene 150 mil hombres dedicados a masacrar al pueblo de Irak, y otros miles en Afganistán ocupado. Otros países, como la Alemania de Angela Merkel, dijeron lo mismo, porque tiene efectivos en Afganistán. Y las huestes de Tony Blair, ni hablar: sus tropas en Irak y Afganistán lo colocaron «al límite de sus capacidades de despliegue».

 

Movimientos en el tablero

Otro hecho importante: ya hubo una Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano, la Finul. Pero a lo largo de 20 años, el ejército israelí es responsable de la mayoría de las víctimas registradas en sus filas.

Condoleezza Rice se va de gira por varios países de la región. Morosamente se organiza una conferencia internacional sobre el Líbano, recién para el 26 de julio en Roma. Mientras tanto, la masacre continúa sin tregua. Beirut, dicen las crónicas, parece sacudida por un terremoto. *

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