Kirchner eludió comprometerse con discurso acorde con la política de Israel

Reclaman aclarar el atentado contra la AMIA

Como en otros años, la AMIA y otras entidades de la colectividad o de familiares de las víctimas reclamaron del Estado todo su peso para sacar a la investigación del pantano en el que se encuentra desde sus comienzos. La fuerte idea de impunidad sigue estando latente, pero en el discurso de organizaciones familiares de las víctimas u otros como Memoria activa, se pone en tela de juicio al gobierno de Carlos Menem y a varios de sus funcionarios. Varios de estos, están bajo la mira judicial.

El titular de la AMIA, Luis Grynwald, afirmó que el Gobierno «tiene la obligación moral y jurídica» de hallar a los culpables, aunque sostuvo que son «bienvenidos» los gestos oficiales de los últimos tiempos.

Y a la vez que planteó dudas sobre el estado de las fuerzas de seguridad y la Triple Frontera, reclamó que se rompan relaciones con Irán. Las dos ideas son similares a presiones de los EEUU o se engarzan con los objetivos políticos de Israel, cuya guerra contra el Hezbolá y los ataques al Líbano. Esta realidad parece haber incomodado al gobierno argentino.

El presidente Néstor Kirchner justificó su ausencia del mitin por su viaje a Asunción del Paraguay, donde abordó con su par Nicanor Duarte Frutos la carga financiera que representa la construcción de la represa binacional «Yaciretá», conocida como el «gran monumento a la corrupción». En un discurso en Asunción, Kirchner recordó el atentado contra la AMIA y ratificó su compromiso para que se esclarezca, pero no hizo mención a los reclamos de sectores de la colectividad respecto a las relaciones con Hamas, que es quien gobierna en Palestina y con el actual gobierno de Teherán.

Fue la misma actitud de prudencia que mantuvieron ayer el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro del Interior, Aníbal Fernández, que sí participaron del acto.

 

Presencia del Congreso Judío Mundial

Kirchner eludió entrevistarse antes del acto rememorativo, con las autoridades de Congreso Judío Mundial que sesionó aquí y colocó la masacre de la AMIA en el discurso que justifica las acciones punitivas de Israel.

A propósito, integrantes de la comunidad islámica en el país llevaron a cabo el lunes, con el respaldo de las Madres de Plaza de Mayo, entidades piqueteras y partidos de izquierda, una marcha de protesta sobre la embajada de Israel aquí, sin incidentes.

Pese a la ausencia del Presidente hubo esfuerzo de los organizadores en dejar claro que hay una buena relación entre el Gobierno y las autoridades comunitarias, plasmada en una frase de Grynwald: «Bienvenidos los signos de los últimos tiempos. Pero hasta ahora esos esfuerzos no han dado con la verdad».

De todas maneras, el titular de la AMIA arremetió con varios reclamos. Por un lado planteó interrogantes: «¿Estamos seguros de que tenemos fuerzas de seguridad para prevenir?, ¿están mejor nuestras fronteras?, ¿hemos hecho todo lo posible para que la Triple Frontera no sea albergue de terroristas?», cuestionó.

Justamente la zona limítrofe compartida con Brasil y Paraguay fue noticia ayer por la intención del Senado de EEUU de aprobar una resolución que exhorta al presidente George W. Bush a pedirle a la OEA la creación de una fuerza de tareas antiterrorista americana para actuar en la Triple Frontera.

El escenario de esta rememoración tuvo como contexto el agravamiento de la situación en Medio Oriente. Como se señaló en los EEUU hay presiones sobre la OEA para que se cree una fuerza de tareas antiterrorista americana para actuar en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay.

Ya hay, al respecto, una resolución aprobada por la Cámara de Representantes el 14 de junio y girada al Senado. Brasil hizo saber que rechaza la idea. La Cancillería inició una ronda de consultas con la diplomacia brasileña.

La polémica propuesta fue presentada por la diputada republicana de Florida Iliana Ros Lehtinen y copatrocinada, entre otros 28 legisladores, por el diputado demócrata de California Tom Lantos. No parece casualidad: ambos legisladores presidieron ayer un acto en conmemoración del aniversario del atentado contra la AMIA en el Capitolio.

 

Presión norteamericana  sobre la Triple Frontera

El proyecto «exhorta al Presidente a instruir al representante de EEUU ante la OEA a que en primer lugar busque apoyo para la creación de una fuerza de tareas del Comité contra el Terrorismo Interamericano (Cicte) para asistir a los gobiernos en la región en la investigación y el combate de la proliferación de organizaciones terrorista islámicas».

En segundo lugar, pide a «los países miembros de la OEA a calificar al Hezbolá, Hamas, la Jihad Palestina islámica, Al Qaeda y sus filiales y otros grupos de ese tipo como organizaciones terroristas si todavía no lo han hecho». Este punto también sería un problema. La mayoría de los países latinoamericanos tienen relaciones diplomáticas con Palestina que está gobernada por Hamas.

Como en otros años, la lupa de la AMIA se posó en Irán y en la agrupación chiíta Hezbolá como responsables del ataque terrorista. Son indicios que tienen varios fiscales, pero no hay acusación judicial. Grynwald pidió sin vueltas la ruptura de las relaciones con el gobierno de Teherán, aunque los vínculos entre ambos países están prácticamente congelados desde el ataque de 1994. El mismo reclamo formuló el Congreso Judío Mundial.

Otra demanda ha sido que los ataques terroristas a la AMIA y a la Embajada de Israel sean declarados delitos de lesa humanidad, algo que impulsa también el ministro de Justicia, Alberto Iribarne. Sucede que de ese modo se evitaría que las dos causas puedan llegar a prescribir. Hace falta una decisión de la Suprema Corte de Justicia, que hasta ahora parece inclinada a aceptar sólo esa denominación para el terrorismo de Estado.

En lo que constituyó la actividad central de su visita oficial relámpago a Paraguay, Kirchner y Duarte Frutos acordaron condonar parte de la deuda que Asunción mantiene por la construcción de la represa que debió ser concluida hace 24 años. Por ahora el convenio firmado establece la creación de una comisión binacional para determinar en 90 días la «viabilidad técnica y financiera» de terminar la obra.

Pero trascendió que el entendimiento servirá para que la Argentina condone a Paraguay 4.700 de los 12.000 millones de pesos que el país vecino adeuda por el proyecto. Lo hará a cambio de que Asunción apoye un plan para terminar las obras para que la represa funcione a pleno en 2008 e incremente su flujo eléctrico. *

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