Analisis internacional

"Israel acusa a otros de terrorismo, pero lo practica en sus formas más duras"

LA FRASE pertenece al primer ministro de El Líbano, Fuad Siniora, y está recogida en una entrevista efectuada en Beirut por Mouna Naïm e inserta en Le Monde del 18 de julio. El día anterior Siniora había recibido a su homólogo Dominique de Villepin, quien le trasmitió el apoyo y la solidaridad de Francia. En el marco de la cumbre del G-8 en San Petersburgo el presidente Jacques Chirac llamó a detener los bombardeos israelíes en El Líbano y los tiros de rockets de Hezbolá contra Israel, comportamientos «a la vez violentos y aberrantes» con consecuencias dramáticas sobre las poblaciones.

 

Un reportaje a Fuad Siniora

El primer ministro libanés dice: «Israel acusa a los otros de terrorismo, mientras lo practica él mismo en sus formas más duras. Crea problemas que mantiene como llagas abiertas para utilizarlos como medio de presión. Me refiero a la cuestión de los libaneses detenidos en Israel desde hace 30 años, de las minas que implantó en el sur del Líbano negándose a proporcionarnos los mapas de emplazamiento, lo que provocó decenas de muertos y heridos». Agrega: «Israel viola sistemáticamente nuestro espacio aéreo y nuestras aguas territoriales, continúa ocupando las granjas de Shebaa, territorio libanés de 45 km2. ¿Cómo explicar tal comportamiento sino por la voluntad de mantener un estado de tensión y de presionar al Líbano?». Dice también que su gobierno no estaba informado ni tiene responsabilidad en la captura de los dos soldados israelíes por parte de Hezbolá, y pregunta: «¿Las matanzas y las destrucciones que perpetra Israel por los soldados capturados son aceptables? Hoy hubo una masacre en la aldea de Aitarun y en la ciudad de Tiro, ayer fueron las matanzas en las localidades de Bayada y Miruahin. ¿Las vidas libanesas valen tan poco?». Sobre el último caso, se le pregunta si hubo responsabilidad de la misión de la ONU (Finul) al no recibir a habitantes de ese poblado que luego fueron masacrados por la aviación israelí y responde, tras explicar detalles del incidente: «No nos equivoquemos: el culpable es Israel. El crimen lo cometió Israel».

Define así los objetivos de su gobierno: «Procuramos un cese al fuego inmediato y total, la detención de las masacres y de la máquina infernal israelí». Pero este objetivo parece cada vez más lejano. Se habló de una propuesta de Israel, sobre la base del despliegue del ejército libanés en el sur y del alejamiento de Hezbolá, pero quedó desechada. El primer ministro italiano Romano Prodi tuvo una conversación al respecto con el primer ministro israelí Ehud Olmert, de la cual informó en la reunión de San Petersburgo y también a Siniora.

 

Despliegue de fuerzas terrestres

Como éste señala en el reportaje aludido, no se trata de ninguna propuesta oficial. Fue una simple conversación. En la cual Israel tampoco asumía ningún compromiso en materia de intercambio de prisioneros.

Lo que sí se ha situado al orden del día en las últimas horas es la irrupción de fuerzas terrestres israelíes en el sur del Líbano. De esta manera Israel buscaría volver a la situación anterior, en que ocupó El Líbano por largos períodos incluyendo Beirut (recuerden Sabra y Chatila), y luego mantuvo ocupada una extensa franja en el sur del país, de la cual debió retirarse en mayo de 2000 por las acciones de la resistencia y la presión internacional. Ahora se plantea acciones militares para reocupar la franja y crear una «zona tapón», que se sumarían a los bombardeos que han abarcado ya a todo el país, al arrasamiento de barrios enteros y del aeropuerto de Beirut (que tras 5 bombardeos se parece a Coventry), a grandes ciudades como Tiro y Trípoli, a multitud de pequeños poblados, a puentes, carreteras y depósitos de combustibles, con más de 148 muertos y cientos de heridos y dificultando al extremo la evacuación de los extranjeros, rumbo a Chipre o a Italia. Vimos muchedumbres marchando a pie rumbo a Damasco. Se ha denunciado que Israel utiliza en los bombardeos que destruyeron toda la zona sur de Beirut (y que se justifican diciendo simplemente que son reductos de Hezbolá), bombas de implosión o de vacío, y también bombas de fósforo en el sur del país (como usaron los yankis para arrasar Faluya en Irak), todas ellas prohibidas internacionalmente.

 

Horrores paralelos

Las imágenes de las mujeres en llantos vagando entre las ruinas de Beirut eran idénticas a las de las madres israelíes llorando a sus muertos en Haifa por el impacto de los rockets disparados desde el sur del Líbano. Las vi en una única secuencia, era el mismo horror, el mismo sufrimiento sin frontera, y no se avizora el final de esta espiral de sangre. *

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