La disputa por la ciudad de Jerusalén impide la paz en Medio Oriente

Palestinos quieren postergar su independencia

Gaza, ANSA

El pedido fue formulado mientras desde Nueva York llegaba la noticia de un nuevo encuentro entre el premier israelí Ehud Barak y el presidente norteamericano Bill Clinton, destinado a relanzar la negociación de Medio Oriente, bloqueada tras el fracaso de la cumbre de julio pasado en Camp David sobre el futuro de Jerusalén.

«Los negociadores han hablado del estado de las negociaciones –dijo Marwan Barguthi, miembro del CCP– con Mahmud Abbas del Comité ejecutivo de la OLP (Organización de Liberación de Palestina, ndr) y muchos otros se declararon favorables a postergar el nacimiento del Estado hasta fin de año».

Sin fecha oficial

El presidente de la OLP, Yasser Arafat, de regreso de la Cumbre del Milenio en la ONU, antes de abrir los trabajos del CCP, declaró que «la fecha de la proclamación del Estado será decidida sobre la base de los principios democráticos palestinos».

El consejero del líder, Nabil Abu Eudeinah, anunció poco después que los palestinos aceptaron negociaciones con Israel por otras cuatro semanas sobre los temas más difíciles: Jerusalén y el futuro de los refugiados.

El CCP, según creen muchos observadores, aceptará el pedido de los negociaciones para dar mayor libertad de movimiento a Arafat, quien fue advertido por Estados Unidos y por varios países europeos a que no proceda con la declaración de independencia sin un acuerdo con Israel.

La fecha más probable parece ser ahora la del 15 de noviembre, aniversario de la simbólica declaración del Estado de Palestina, leída por el líder de la OLP en 1988 en Argel.

Aumenta tensión

Sin embargo Arafat y los demás dirigentes palestinos saben que la postergación no puede ser por tiempo indeterminado.

La tensión sube en los territorios y la población recibió con desilusión las noticias provenientes de Gaza. Hoy, alrededor de 500 personas, protestaron frente a la oficina del presidente palestino.

Tampoco faltan tensiones dentro del grupo dirigente de la OLP.

El presidente del CCP, Salim Zanun, después de haber declarado en estos días su desilusión por la evolución de los acontecimientos, afirmó hoy que «los judíos no tendrán en Jerusalén más de lo que los cooptos obtuvieron en Egipto».

Arafat y otros dirigentes le hicieron reproches y Zanun, quien se sintió mal, prefirió abandonar los trabajos.

El movimiento islámico Hamas, mientras tanto, espera poder recoger los frutos de la tensión en la OLP.

«Jerusalén pertenece a los musulmanes –dijo el líder Ahmad Yassin– y este objetivo no se logra con las negociaciones sino con la fuerza».

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