La Patrulla Fronteriza entre EEUU y México
ESTA NOTA es una respuesta a la carta de una lectora que firma Laura, según la cual los inmigrantes ilegales a EEUU «mueren por las terribles temperaturas del desierto, y jamás son baleados por la Patrulla Fronteriza». Yo afirmé en varios artículos que mueren por ambas causas. El tema tiene un interés vital para millares de mexicanos. Porque si el gobierno de Bush proyecta militarizar la frontera con México, construir un muro a lo largo de la misma y movilizar a diez mil hombres de la Guardia Nacional reforzando a la Patrulla Fronteriza, no será para que repartan caramelos entre los inmigrantes.
Muerte por el desierto y la Border Patrol
En mi artículo del 18 de mayo («EEUU militariza la frontera con México»), comenzaba diciendo: «Lo que faltaba para colmar de indignación a los millones de inmigrantes latinos y particularmente mexicanos en Estados Unidos es lo que planteó el presidente Bush en su mensaje del lunes 15: militarizar los 3.200 kilómetros de frontera entre ambos países y movilizar contra los inmigrantes no menos de 10 mil hombres de la Guardia Nacional (uno de los destacamentos que están masacrando a los iraquíes) para reforzar la labor represiva y a menudo sangrienta de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol) con sus 11 mil efectivos».
Describía luego los sufrimientos inauditos, que había presenciado en crudos reportajes de TV, de mexicanos cruzando zonas desérticas y vadeando ríos, caminando la noche entera para escapar a la persecución encarnizada de la Border Patrol. Citaba una nota periodística difundida por una red internacional con esta vívida descripción de una parte del muro que ya está construida: «El muro que separa Tijuana (en Baja California Norte, México) de San Diego (California, EEUU) termina en el Nido del Aguila, donde barrancos, alacranes y víboras no logran disuadir a los migrantes ilegales». Y agregaba que «en el año 2005 murieron 445 ilegales en el intento, la mayor parte baleados por la Policía Fronteriza, y muchos cadáveres quedaron al sol en los desiertos de Arizona y Nuevo México», dos de los estados fronterizos junto con California y Texas.
O sea que las causas de las muertes de los inmigrantes son las dos, el desierto y la Policía Fronteriza, que ahora el gobierno ha decidido reforzar con nada menos que 10.000 efectivos de la Guardia Nacional, el cuerpo de ejército destacado en Irak para matar. Las que he citado son mis fuentes de información. Pero no son las únicas. Tengo a la vista una nota ilustrada desde El Paso, Texas (EEUU), del diario mexicano Milenio.
La frontera, laboratorio militar
En lo pertinente, el artículo informa que Estados Unidos ha transformado la frontera con México en un laboratorio militar destinado a entrenar a sus tropas de las cuatro armas para combatir en Irak y en Afganistán en condiciones climáticas similares. El teniente coronel Gwen Baker, jefe de la dirección de Planeación de la Fuerza de Tareas conjunta, brazo militar del Pentágono en la zona fronteriza, describe las tareas en estos términos: «Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos vuelan aviones y helicópteros en cañones desérticos, construyen cercas para separar ambos países, realizan labores de vigilancia, se acostumbran al clima para dirigirse a la zona de combate más candente».
No es de extrañar, en este cuadro, que la Cámara de Representantes de México haya votado una moción de rechazo a las medidas de militarización de la frontera con EEUU por el voto unánime de los partidos que están enfrentados en la campaña por las elecciones del domingo próximo. Y que en numerosas ciudades de EEUU se hayan desarrollado multitudinarias manifestaciones los días 7 de marzo, 10 de abril, 1º y 19 de mayo en reclamo del respeto a la vida y a los derechos civiles de los millones de inmigrantes.
Aquí no termina todo. Mientras veíamos al presidente Bush pasearse en la zona fronteriza a bordo de una camioneta con la inscripción «United States Border Patrol», distintos grupos de ultraderecha protagonizaban distintos actos y redoblaban amenazas contra los inmigrantes. Allí se juntan conductores de programas de radio y TV con agresiones de hecho. Se incita a la Patrulla Fronteriza a disparar directamente contra los inmigrantes apenas pongan un pie del otro lado de la línea, tal como lo propuso una radioemisora de Phoenix, Arizona. Se reclamó además que se impida asistir a las escuelas a los niños que hablan español. Se reportaron atentados en cadena de grupos ultraderechistas como los skinheads (cabezas rapadas), incluyendo robos y golpizas a los inmigrantes a la salida de su trabajo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad