Promover las libertades no significa "sitiar a Rusia", dijo su consejero Hadley

George Bush homenajeó en Hungría a víctimas de 1956

Bush partió este jueves por la tarde a Estados Unidos desde Hungría, adonde llegó el miércoles por la tarde después de participar en Viena en la cumbre anual entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

En un día cargado de símbolos, Bush recordó el espíritu de la insurrección antisoviética de los húngaros en 1956 y las manifestaciones en favor de la democracia en 1989 para pedir a la comunidad internacional que respalde al nuevo gobierno iraquí.

«El primer ministro Maliki se volcó en los ideales democráticos que inspiraron a los patriotas húngaros en 1956 y 1989″ y «merece el apoyo de la comunidad internacional», declaró Bush en un discurso pronunciado en una de las colinas históricas que dominan el Danubio.

Bush, que fue a Hungría a conmemorar por adelantado el levantamiento de octubre y noviembre de 1956, subrayó que los húngaros nunca «perdieron la esperanza» a pesar de los sufrimientos bajo el fascismo y el comunismo, hasta convertirse en el primer país del bloque comunista que alcanzó la democracia.

En 1956, las tropas soviéticas «aplastaron la insurrección» al precio de miles de muertos, «pero no reprimieron la sed de libertad del pueblo húngaro», dijo Bush en el monte Gellert, desde el cual los alemanes en la segunda guerra mundial y los soviéticos en 1956 bombardearon la ciudad hasta que se rindió. «Cincuenta años después, el sacrificio del pueblo húngaro inspira aún a todos los enamorados de la libertad», dijo, sin recordar que los insurgentes húngaros pidieron ayuda internacional en vano.

«Vencer a los enemigos» de Irak «implicará sacrificios y una paciencia constante, la misma que el pueblo húngaro demostró después de 1956″, dijo Bush, que sufre tanto en Estados Unidos como en el extranjero una fuerte presión por la violencia que vive Irak.

Pero «pensamos que los países libres tienen la obligación de ayudar a los otros a probar los frutos de la libertad», apuntó.

«Hemos aprendido de vuestro ejemplo y cuando un pueblo se levanta por su libertad, estamos decididos a que Estados Unidos esté a su lado», declaró. Bush cuidó de que su discurso no moleste a Rusia, cuando falta menos de un mes para la cumbre del G-8 de las grandes potencias mundiales en San Petersburgo.

Con las autoridades húngaras y tras las críticas norteamericanas contra Rusia, Bush habló de los medios de «tranquilizar» a Moscú sobre el hecho de que promover las libertades no significa «sitiar a Rusia», declaró el consejero del presidente para la Seguridad Nacional, Stephen Hadley.

Pero la jornada estuvo llena de actos simbólicos tras la cumbre entre Estados Unidos y la UE de Viena del miércoles, en la que ambas partes afirmaron su unión a pesar de temas conflictivos como la prisión de la base militar norteamericana de Guantánamo (Cuba) y la liberalización del comercio mundial. Esto no impidió al presidente húngaro, Laszlo Solyom, recordar a Bush que la ley internacional no debe sacrificarse en nombre de la lucha contra el terrorismo. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje