Quince muertos y diez empleados de panadería secuestrados en Irak
En Mosul, a 375 km al norte de la capital, una mujer murió y 19 civiles resultaron heridos en un atentado suicida con coche bomba dirigido contra una patrulla del ejército estadounidense, según la Policía iraquí.
Más tarde, otros tres civiles, uno de ellos un niño, murieron víctimas de disparos de un grupo de hombres que se trasladaban en un auto en el este de Mosul, pocas horas después de un ataque similar que costó la vida a tres vendedores ambulantes en el mismo sector de la ciudad, según la Policía.
En Moqdadiyá, a 100 km al norte de Bagdad, hombres armados dispararon contra el coche de tres chiitas que transportaban a su hermana enferma. Los tres hermanos, uno de los cuales era abogado y otro ex oficial del ejército disuelto, murieron, indicó la Policía local.
En Baaquba, un camionero y un profesor murieron en dos ataques armados distintos, dijeron las autoridades locales.
En esta misma localidad, situada a 60 km al norte de Bagdad, otros tres hombres, dos de ellos con pasaporte iraní, fueron abatidos por hombres armados.
En el norte de la capital iraquí, «unos hombres armados a bordo de cinco vehículos civiles secuestraron esta mañana a las 10H00 (06H00 GMT) a diez empleados de la panadería Wisam, en la calle Nuab del barrio de Kazimiyá», declaró una fuente de seguridad.
Por otro lado, diez cuerpos de personas ejecutadas a balazos fueron hallados por la Policía en diferentes lugares de Bagdad y en la ciudad santa chiita de Kerbala, 110 km al sur de la capital, agregó la misma fuente.
En el este de la capital iraquí, tres personas resultaron heridas tras el impacto de un tres obuses cerca de la Universidad Imam Sadek, según la Policía.
La violencia del domingo continúa la del sábado, cuando a pesar de un imponente dispositivo de seguridad, en el que participan más de 50.000 policías y soldados iraquíes, así como militares estadounidenses, murieron al menos 41 personas en la capital y sus alrededores.
Los empleados iraquíes de la embajada estadounidense en Bagdad están tensos y se quejan de las presiones de los islamistas, según un telegrama diplomático de esa representación diplomática, publicado este domingo por el cotidiano the Washington Post.
El telegrama, con el sello de «sensitive» (reservado), toma como ejemplo a dos empleados del servicio de prensa de la embajada, situada en la zona verde, un sector protegido de la capital iraquí.
«Aunque nuestros empleados mantienen una conducta profesional, las tensiones son visibles», subraya el telegrama.
A esos empleados les preocupa que otros iraquíes, incluso familiares, descubran que ellos trabajan para los estadounidenses. «De nueve (funcionarios) empleados en marzo, solamente cuatro habían informado a familiares que trabajan para la embajada», agrega el documento. *
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