Atentado suicida antichiíta en el corazón de Bagdad
El ataque se produjo hacia las 12H15 (08H15 GMT), cuando los fieles comenzaban a reunirse en el lugar de culto para la oración semanal.
La mezquita de Buratha ya fue el blanco de un triple atentado suicida el 7 de abril, que se saldó con 90 muertos y 175 heridos.
El imán de la mezquita indicó que los explosivos estaban escondidos en una par de zapatos y que el ataque iba dirigido contra él.
«Los explosivos fueron introducidos en la mezquita en dos pares de zapatos. El primer par fue hallado gracias a un detector de explosivos, y el segundo fue introducido en la sala de oración por el kamikaze», declaró a la AFP el jeque Jalel Eddin al-Saghir, del Consejo Supremo de la revolución islámica en Irak (CSRII), un partido chiita integrante del gobierno.
El jeque Saghir imputó a la sección iraquí de Al Qaida la responsabilidad del ataque.
«Nos esperábamos una reacción de Al Qaida, que quiere reconfortar a sus miembros tras la muerte de Zarqaui», añadió el jeque a propósito del jordano Abú Musab Al Zarqaui, muerto en un ataque aéreo estadounidense el 7 de junio al norte de Bagdad.
Un fotótgrafo de la AFP señaló que las medidas de seguridad eran especialmente severas en las inmediaciones de la mezquita, una de las más antiguas de Bagdad. Según él, los fieles eran registrados seis veces antes de entrar en la sala de la oración y debían pasar por un detector electrónico.
El atentado fue perpetrado en el corazón de Bagdad pese a las medidas de seguridad excepcionales aplicadas en la capital iraquí desde hace tres días.
Más de 50.000 soldados y policías iraquíes y militares estadounidenses participan en un dispositivo que incluye patrullas múltiples, cordones policiales y registros, con el objetivo de encontrar a insurgentes. Igualmente se ha prohibido la circulación de vehículos los viernes de 07H00 GMT a 11H00 GMT.
Este plan del nuevo gobierno del primer ministro Nuri al-Maliki fue puesto en marcha tras las amenazas de Al Qaida, que quiere vengar la muerte de su líder Zarqaui.
La víspera del lanzamiento del plan, el presidente de Estados Unidos George W. Bush hizo una visita sorpresa a Bagdad, donde expresó todo su apoyo a Maliki, llamado a «tomar en mano» la situación en un país desgarrado por la violencia.
Ante la espiral de violencia, el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó de manera informal la prórroga del mandato de la Fuerza multinacional (FMN) en Irak, bajo mando norteamericano.
Sin embargo, Italia habrá retirado de aquí a «tres o cuatro meses» a todos sus soldados de Irak, declaró el viernes el subsecretario italiano de Defensa Lorenzo Forcieri. En un primer momento, el contingente debe ser reducido de 2.200 a 1.600 militares hasta finales de junio.
En Tokio, los medios de comunicación indicaron que el primer ministro Junichiro Koizumi anunciaría la semana próxima el inicio de la retirada de los 600 soldados japoneses desplegados en Samawa (sur de Irak). La retirada podría completarse de aquí a mediados de julio. *
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