Nuevo golpe contra ETA: cayó "Gadafi", uno de sus líderes
La detención, el pasado miércoles en Tarnos, cerca de Bayona (sud-oeste de Francia), de Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias «Gadafi», monopolizó ayer jueves las primeras páginas de la prensa espanola.
El presunto ex jefe del comando «Vizcaya» de ETA es considerado por las autoridades como uno de los activistas más sanguinarios y uno de los más difíciles de capturar.
La Justicia espanola había emitido 28 órdenes de captura contra «Gadafi» para que respondiera por una quincena de asesinatos, varios atentados con autobomba y el secuestro de un industrial, perpetrados entre 1987 y 1992.
Desde esa fecha, Iglesias había escapado a la Justicia, fugándose primero a Francia, donde se esfumó hábilmente entre las redes tendidas por un dispositivo de 300 policías lanzados en su búsqueda, para luego exiliarse en México.
El 25 de mayo de 1996, la Policía reencontró su pista cuando intentaba reingresar a Francia por el aeropuerto de Roissy, pero «Gadafi» nuevamente logró escapar, recordó el Ministerio espanol del Interior.
Finalmente, fue en el parqueadero de un supermercado de Tarnos (Francia) donde terminó su huida, siendo detenido por la Policía francesa junto a su companera de fuga, Concepción Iglesias Alvarez, considerada como un agente de espionaje de ETA, implicada –según fuentes oficiales espanolas– en la tentativa de atentado contra el rey Juan Carlos, en julio de 1995, en la isla de Mallorca, Archipiélago de las Baleares.
Sólo a algunas horas de esta doble detención, el ministro espanol del Interior, Jaime Mayor Oreja, expresó a Francia su «público reconocimiento» por la estrecha cooperación entre las policías de ambos países en la lucha antiterrorista.
Según el Ministerio espanol, esta cooperación ha conducido a la detención en Francia de 166 presuntos miembros de la organización separatista vasca desde mayo de 1996, de los cuales 28 fueron arrestados durante el ano pasado. Entre estos detenidos figura el dirigente que Madrid considera como el jefe del aparato militar de ETA, José Javier Arizkuren Ruiz, alias «Kantauri», cuya extradición a Espana está en pleno trámite por parte de la Justicia francesa.
Fue sobre la base de documentos incautados el 9 de marzo de 1999, con ocasión de la detención de «Kantauri», que el juez de la Audiencia Nacional –máxima instancia penal espanola– Baltasar Garzón acaba de ordenar, el pasado miércoles, la encarcelación de cinco independentistas vascos entre los cuales figura Gorka Martínez, el responsable de las relaciones internacionales de la coalición vasca Herri Batasuna (HB), brazo político de ETA.
El juez Garzón, internacionalmente célebre por haber pedido a Londres la extradición del ex dictador chileno Augusto Pinochet tras lograr su detención el 16 de octubre de 1998 en la capital británica, acusa a estos cinco independentistas de pertenecer a una red de apoyo financiero y logístico a militantes etarras exiliados o prófugos en el extranjero, esencialmente en Francia y en América Latina.
En su orden de encarcelación, el magistrado afirma que ETA utiliza una asociación constituida legalmente, «Xaki», para aportar «cobertura y disimulación» a sus miembros, así como para «controlar» a sus militantes diseminados en diverso países.
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