La violencia resurge antes de diálogo interpalestino
El presidente Mahmud Abas anunció el martes por la tarde una segunda ronda de negociaciones durante siete días en Gaza.
Tras el fracaso de una primera ronda de «diálogo nacional» a comienzos de junio, Abas había convocado un referéndum para el 26 de julio sobre un documento susceptible de terminar con la crisis política y financiera.
Se prevé una reunión entre los representantes de todas las facciones a partir de las 17H30 GMT.
Las negociaciones girarán en torno a un documento elaborado por dirigentes palestinos encarcelados en Israel, que incluye el reconocimiento implícito de Israel. Abas quiere someter dicho documento a referéndum, salvo si las distintas facciones, principalmente Hamas, lo adoptan en el marco de un diálogo interpalestino.
Tras un encuentro matinal con Abas, el primer ministro palestino Ismail Haniyeh anunció haber alcanzado un acuerdo para integrar a los miembros de las controvertidas fuerzas paramilitares de Hamas en la policía, controlada por Fatah.
Las fuerzas paramilitares de Hamas fueron desplegadas a mitad de mayo, oficialmente para «apoyar» a la policía. El despliegue avivó la tensión entre los servicios de seguridad, dominados por Fatah, y provocó enfrentamientos sangrientos.
Pese al acuerdo sobre las fuerzas paramilitares, el resultado del «diálogo nacional» parece difícil tras la escalada de violencia entre Hamas y Fatah.
Un activista de Hamas fue asesinado y un jefe de los servicios de seguridad fieles a Fatah resultó herido en un enfrentamiento el miércoles en Jan Yunes, en el sur de la franja de Gaza.
Ambos movimientos se acusaron mutuamente de la responsabilidad del enfrentamiento.
En Ramalá (Cisjordania), funcionarios de la Autoridad Palestina asaltaron el parlamento, dominado por Hamas, mientras se manifestaban para reclamar sus salarios. El presidente de la cámara se vio forzado a levantar la sesión.
El portavoz del grupo parlamentario de Hamas, Salah Al-Bardawil, atacó violentamente a Abas, a quien acusó de «participar» en el asedio» al gobierno de Hamas, y denunció los «deseos (de Fatah) de derrocar» al gobierno. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad