"El eje Sur-Sur de Lula cierra mercados a Brasil"
«Es una política externa errática, con la cual no avanzaron los acuerdos bilaterales, no avanzó el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas) y el Mercosur retrocedió», dijo Alckmin a la AFP antes de la convención del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en Belo Horizonte (sudeste), que lo proclamó candidato para enfrentar a Lula en los comicios de octubre.
«No hay razón para hacer una política Sur-Sur, que significa disminuir el mundo para Brasil», afirmó.
Alckmin se mostró particularmente crítico con la actitud de Lula tras la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, que afectó los intereses de la compañía estatal petrolera brasileña Petrobras y amenaza con incrementar el precio del aprovisionamiento de gas en Brasil.
«El episodio de Bolivia fue muy grave: produjo inseguridad jurídica en toda Latinoamérica y no tuvo una condena clara de parte del gobierno brasileño cuando se rompieron los contratos», afirmó el que hasta hace dos meses fue gobernador de Sao Paulo (2001-2006).
«Lula no condenó lo que ocurrió en Bolivia, tendría que haber sido mucho más duro», insistió.
Al ser interrogado sobre cuáles serían los ejes de la política externa de Brasil en caso de llegar al gobierno, respondió sin vacilar: «avanzar en las negociaciones bilaterales de libre comercio».
«Brasil se está quedando aislado», advirtió, al referirse a los acuerdos comerciales que Estados Unidos está negociando con varios países del hemisferio.
Actualmente, y de conformidad con el actual gobierno, Brasil está imposibilitado de negociar bilateralmente acuerdos de libre comercio, ya que debe hacerlo como parte del Mercosur, con Argentina, Paraguay y Uruguay.
En su discurso de investidura como candidato, afirmó que «México concluyó más de treinta acuerdos bilaterales y Estados Unidos concluyó o está por concluir otros tantos, en tanto que Brasil cerró unos pocos y modestos acuerdos».
En sus declaraciones a la AFP, Alckmin dijo que el Mercosur sólo podrá superar su crisis interna si opta por «fortalecer su competitividad» y no por la multiplicación de regímenes arancelarios de excepción entre los países miembros del bloque. Argentina obtuvo recientemente un mecanismo que le permite aplicar salvaguardias en caso de «invasión» de productos brasileños.
En cuanto al ALCA, Alckmin sostuvo que no se puede encarar «con una actitud prejuiciosa», aunque, más próximo de la posición de Lula, afirmó que será difícil avanzar en ese expediente si Estados Unidos no se decide a abrir sus mercados agrícolas. «La palabra clave del ALCA es reciprocidad», expresó.
Tampoco rechaza la búsqueda por parte de Brasil de un asiento permanente en el Consejo de Seguridad, en el marco de una reforma de la ONU, una pelea que los socialdemócratas ya mantuvieron cuando estuvieron en el poder los dos mandatos anteriores a Lula, y que el actual gobierno ha fomentado.
En su discurso en la convención del PSDB, Akckmin volvió a la carga y dijo que Lula tiene una política externa «sin proyecto y presa de fantasías ideológicas», que lo llevan a «tener relaciones peligrosas con aventureros de ocasión».
En una entrevista publicada el domingo por el diario O Estado de Sao Paulo, Alckmin atacó la relación de Lula con el presidente venezolano Hugo Chávez.
Alckmin, un médico de 53 años, declarado profundamente católico, aseguró a la AFP que son un «equívoco» las versiones que lo vinculan al Opus Dei.
«No soy del Opus y nunca lo fui. Eso es un equívoco. Soy católico, un hombre de fe, pero vivimos en un estado laico y no debe haber ninguna interferencia» de la religión en los asuntos públicos, subrayó. *
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