La guerra llegó a la Internet

Asesinaron para cumplir plan demográfico chino

Nueva Delhi, ANSA

Algunos piratas informáticos paquistaníes desataron una «guerra total» contra los sitios indios en Internet tras el fracaso de las conversaciones entre el gobierno de la India y los separatistas de Cachemira en agosto pasado, según fuentes indias.

India tiene la soberanía sobre una parte de Cachemira donde operan grupos armados separatistas al parecer con el apoyo del gobierno paquistaní, interesado en que su vecino abandone totalmente esa región.

Según el sitio indio en Internet ITspace.com, especializado en la industria de la informática, en agosto hubo 52 ataques paquistaníes contra sitios indios, frente «a los dos o tres mensuales que eran normales».

La mayor parte de los ataques, dijo ITspace.com, son obra de un grupo de piratas llamado G Force, que cumplió 15, al cual sigue de cerca otro grupo llamado Harakat-mos, que cumplió 8.

Los piratas paquistaníes se sirven de una técnica llamada «defacement», que consiste en sustituir la primera pantalla del sitio con una pirata, generalmente repleta de insultos contra la India y de denuncias por las «atrocidades» indias en Cachemira. Según ITSpace, los piratas paquistaníes se ceban en sitios gubernamentales y privados de la India.

Pekín, ANSA

Tres funcionarias del sur de China torturaron y ahogaron a un niño recién nacido porque sus padres violaron el plan demográfico y, recién después del clamor desencadenado por la prensa, la policía intervino arrestándolas.

Fuentes oficiales refirieron a ANSA que las mujeres fueron detenidas hace dos días acusadas de homicidio.

El plan demográfico, impuesto a comienzos de los años 80, impone un solo hijo en las ciudades y como máximo dos en el campo, si el primero es minusválido o mujer.

El niño asesinado era el cuarto hijo de Huang Qiusheng, un campesino muy pobre de Caidian, un pueblo vecino a Wuhan, en la región de Hubei.

La esposa es retardada mental y la pareja ya tiene dos hijas y un hijo. Cuando la mujer estaba en el octavo mes de embarazo, los responsables del plan demográfico le inyectaron una solución salina para provocarle el aborto.

Pero el 15 de agosto el niño nació vivo y sorprendentemente sano, a pesar de la solución que daña el sistema nervioso. Las funcionarias ordenaron al padre que lo matara, pero el hombre no tuvo coraje y lo arrojó en un baño público donde Liu Juyu, una médica jubilada, lo halló casi totalmente cubierto por excrementos.

Liu lo llevó a un consultorio, lo lavó, le cortó el cordón umbilical y lo vacunó. Mientras estaba sentada ante la puerta con el niño en brazos, llegaron las funcionarias y se lo arrancaron de los brazos, lo arrojaron al suelo, lo patearon y se lo llevaron para ahogarlo en un arrozal cercano, dijeron testigos a ANSA. «La caída a tierra provocó un ruido sordo y la criatura comenzó a temblar. No contentas con eso, las funcionarias comenzaron a patearlo, pero su llanto se escuchó hasta que lo ahogaron en el arrozal. Mucha gente lo vio», escribió el Diario de la ley de Mongolia Interna.

Era un hermoso niño y la doctora, que no tiene nietos habría querido que lo adoptara su hija, dijo a ANSA un vecino. El país se rebeló y los órganos de información fueron abrumados por llamados telefónicos de denuncia. Pero sólo los diarios locales publicaron el caso.

Una periodista de Pekín fue detenida y echada del pueblo. Pero la noticia ya había llegado hasta los dirigentes en la capital y entonces intervino la policía de Wuhan. El pueblo está ahora espantado y pocos quieren hablar de lo sucedido.

Los abusos de funciones para hacer cumplir el plan demográfico no son raros, pero en ningún caso conocido se había llegado a tales extremos de crueldad.

En Pekín a veces se encuentran mujeres mendigas que fueron obligadas a dejar el campo porque su casa fue derrumbada como castigo ante el nacimiento del cuarto hijo.

Según noticias oficiosas, a veces se obliga a abortar en estado avanzado de gravidez. El gobierno no lo aprueba, pero insiste en que el control demográfico es indispensable. Para evitar el control las mujeres esconden el embarazo y van a dar a luz lejos de la casa y no denuncian los nacimientos. Alguna que otra recién nacida se la mata o se la abandona para poder probar de nuevo y dar a luz a un varón.

El gobierno dice que gracias al plan demográfico China tuvo 300 millones de nacimientos menos. A fines del año pasado la población china era de 1.260.000.000.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje