Chile: continúa el paro estudiantil
La presidenta Michelle Bachelet, por su parte, consideró que el paro estudiantil era «innecesario» y anunció que enviará al Congreso un proyecto de reforma constitucional para garantizar el derecho a la educación.
Los primeros choques entre los estudiantes y la policía estallaron temprano en la Plaza Italia, en el centro de la capital, donde hubo enfrentamientos cuando los agentes policiales interceptaron una marcha no autorizada. Los policías utilizaron carros lanza-agua y gases lacrimógenos para disolver la manifestación, de unos 1.000 estudiantes, entre los cuales fue posible observar a varios con sus rostros cubiertos.
Las escaramuzas, que incluyeron el apedreamiento de automóviles, autobuses y vehículos de la policía, se extendieron por varios minutos y dejaron al menos cuatro detenidos.
Antes, algunas barricadas de neumáticos encendidos fueron instaladas en una de las calzadas de la céntrica Alameda, en el sector del barrio República, donde hay varias sedes universitarias, y otros lugares de la periferia de la capital, donde la Policía restableció el tránsito después de dispersar a pequeños grupos de manifestantes.
Esta es la segunda protesta convocada por los estudiantes de secundaria en menos de una semana. El martes pasado más de un millón de estudiantes secundarios y universitarios, junto a sus profesores, también paralizaron en una manifestación que culminó con violentos disturbios, más de 700 detenidos y una decena de heridos.
Los secundarios se mantienen desde hace un mes en pugna con el gobierno de la presidenta Bachelet, al que exigen pasaje gratis en el transporte urbano, gratuidad en el examen nacional para continuar estudios universitarios y una profunda reforma educacional que elimine la brecha entre colegios privados y públicos.
El llamado a paralizar este lunes fue apoyado por la mayoría de los colegios públicos y establecimientos de financiamiento compartido, además de estudiantes de 35 universidades y el gremio que agrupa a unos 100.000 profesores.
Otro centenar de organizaciones sociales, entre ellas las que agrupan a los funcionarios del Ministerio de Educación y a los trabajadores portuarios, se sumaron a la protesta.
No obstante, el apoyo en la mayoría de los casos es de carácter «simbólico» y no significa una paralización de las actividades que en todo el país se desarrollaban con normalidad.
En ciudades como Valparaíso, Iquique, San Antonio y Puerto Montt, los estudiantes también realizaron marchas que hasta el mediodía no desembocaron en brotes de violencia.
En el palacio gubernamental de La Moneda la presidenta Bachelet convocó nuevamente a una reunión de emergencia a su Comité Político de ministros, para analizar los alcances de la movilización de los estudiantes que estalló sorpresivamente antes de que cumpliera tres meses al frente del Gobierno. *
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