Hoy se movilizarán nuevamente los estudiantes chilenos
Los estudiantes de secundaria chilenos se preparan para una movilización social hoy en demanda de una profunda reforma educacional que elimine la brecha social entre las escuelas públicas y privadas, en un paso más de una protesta que se inició el martes pasado.
La protesta, que incluiría también a trabajadores, ha estado precedida de versiones de que dentro del movimiento de protesta hay signos de quiebre y fricciones entre sus líderes, reconocidos por algunos de ellos.
La movilización «pacífica» fue convocada el viernes por La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), tras rechazar, por considerarla insuficiente, una respuesta que les entregó la presidenta Michelle Bachelet el jueves cuando acogió parcialmente sus demandas.
Para la movilización ya cuentan con el apoyo de otras organizaciones, como el gremio de los profesores y la mayoría de las federaciones de estudiantes universitarios del país, además de los trabajadores de la salud pública y los empleados fiscales, que sin embargo no paralizarán actividades.
Pero estos respaldos ajenos a su movimiento fueron cuestionados por algunos dirigentes de la ACES, que temen que su protesta pierda su norte si queda envuelta en las redes de otros intereses o influencias políticas.
«Está realmente desvirtuado», estimó el secretario general del centro de alumnos del Liceo Lastarria, Esteban Lizana, al referirse al movimiento de los secundarios, agregando que «se están ‘colgando’ muchas organizaciones que se están aprovechando, como los gremios».
El joven fue más allá y acusó públicamente a María Jesús Sanhueza, una de las voceras de la ACES y militante del Partido Comunista, de ser la responsable de la politización de la Asamblea. «Lo digo responsablemente», afirmó Lizana.
Las dudas sobre la cohesión del movimiento estudiantil surgieron también tras la renuncia del líder de la ACES, César Valenzuela, de 17 años y militante del Partido Socialista, quien adujo «razones personales» para su marginación aunque medios de prensa señalan que habría recibido presiones del partido, el mismo de Bachelet.
«El gobierno busca desprestigiar nuestra asamblea y hacer que nuestros dirigentes estén en confrontación», dijo a la AFP Maximiliano Mellado, representante del Liceo Barros Borgoño, desestimando las versiones de quiebre. *
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