Los marines mataron a balazos a 24 habitantes desarmados de un pequeño poblado iraquí

La masacre de Haditha golpea otra vez al presidente George Bush

Un hecho es que los informes trascendidos sobre la carnicería tuvieron una fuerte repercusión en Washington, donde la Casa Blanca se comprometió ante el público a apresurar una amplia investigación acerca de lo ocurrido en la villa iraquí. Entretanto, varios analistas de medios norteamericanos comparan el macabro suceso con la masacre de civiles por soldados estadounidenses en la aldea de My Lai, Vietnam, en 1968. Importantes funcionarios del Departamento de Defensa de Estados Unidos reiteraron que al menos media docena de militares de este país podrían ser acusados penalmente como resultado de la pesquisa.

Preguntaremos no sólo sobre Haditha, sino sobre cualquier operación de las tropas estadounidenses donde se registrasen las llamadas «muertes por error», y haremos responsables a los que lo sean, afirmó por su lado el nuevo primer ministro de Irak, Nuri al Maliki.

Las denuncias refieren que el 19 de noviembre de 2005 una escuadra de infantes de Marina abrió fuego indiscriminadamente contra civiles en Haditha, entre ellos mujeres y niños, luego de que un soldado resultó muerto durante una emboscada. El vocero de la Oficina Oval, Tony Snow, indicó que una vez concluidos los informes y las indagaciones se publicarán los detalles sobre la muerte de los 24 civiles iraquíes en la localidad de Haditha.

Snow aseguró que W. Bush «conoció las primeras noticias del incidente sólo cuando un periodista de la revista Time empezó a hacer preguntas sobre las muertes».

El pasado domingo, el congresista demócrata John Murtha, uno de los más críticos de la guerra en el país árabe, fustigó con vehemencia los sucesos en Haditha, los cuales calificó de un asesinato que los militares intentaron encubrir burdamente.

Una exploración preliminar determinó que los marines mataron a balazos a 24 desarmados habitantes de un pequeño poblado. Una niña iraquí describió en la CNN cómo soldados asesinaron a su madre, padre, abuela, y a su prima de cuatro años.

Al menos un militar, el cabo Ryan Briones, dijo al diario Los Angeles Times que tomó fotografías y ayudó a sacar cadáveres. Eran desde bebés pequeños, hasta hombres y mujeres adultas, afirmó. Unos 60 mil civiles han muerto en Irak desde el inicio en 2003 de la agresión militar liderada por Washington contra el gobierno del entonces líder Saddam Hussein.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, reconoció que fue injustificada la matanza de 24 civiles, entre ellos mujeres y niños, perpetrada en la localidad de Haditha por marines estadounidenses en noviembre último. En la primera ocasión en que se refiere al tema, el cual ha causado un escándalo internacional, Maliki, aliado de Washington, admitió que la llamada lucha contra el terrorismo no puede justificar una masacre de ese tipo.

Las declaraciones del primer ministro al canal británico de televisión BBC las realizó tras acusar el representante demócrata estadounidense John Murtha al Departamento de Defensa de su país de pretender ocultar ese suceso.

También tienen lugar tras publicar el sábado último el periódico londinense The Times el testimonio de la niña iraquí Iman Hassan, de 10 años de edad, sobre la forma en que los soldados estadounidenses mataron a sus padres, abuelos, dos tíos y un primo de cuatro años.

La pequeña narró que los militares estadounidenses entraron en su casa a las siete de la mañana y dispararon contra su familia, cuando aún estaba en pijama y se preparaba para ir a la escuela.

La niña testimonió que su hermano Abdul Rahman y ella lograron sobrevivir, pues estaban tan asustados que se mantuvieron escondidos detrás de un almohadón sin atreverse ni a moverse. *

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