100.000 heridos y 200.000 desplazados dependen de la ayuda internacional

Indonesia: víctimas llegan a 5.700

El nuevo balance ofrecido por el ministerio indonesio de Asuntos Sociales precisó un total de 5.698 muertos y más de 100.000 heridos, mientras que la Cruz Roja cifró en 200.000 las personas que se han quedado sin hogar.

Ayudar a estas últimas, ahora que ya parece haberse perdido toda esperanza de encontrar entre las ruinas a posibles supervivientes, es la prioridad, sobre todo debido a las intensas lluvias que los damnificados se ven obligados a soportar.

Cientos de toneladas de alimentos, tiendas de campaña, bombas de agua y material médico llegaron este martes a Bantul y Yogyakarta, zonas densamente pobladas de la isla de Java que se vieron muy afectadas por el sismo del sábado, de 6,3 en la escala de Richter.

Mientras tanto, el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, visitó el campo de desplazados situado cerca del templo de Prambanan -dañado por el sismo- y pidió que se agilice la entrega de ayuda alimentaria y médica.

«Estamos dando prioridad a las víctimas, a los heridos, enfermos, los que necesitan ser operados y a los refugiados que perdieron sus casas y sus pertenencias», dijo el mandatario a la prensa en Prambanan, declarado por la Unesco Patrimonio Universal.

El objetivo es «salvar al mayor número de vidas posible», afirmó Yudhoyono al regresar al campamento improvisado en la zona más afectada del distrito de Klaten, al este de la histórica ciudad de Yogyakarta.

Por su parte, el máximo responsable militar en la zona, el general Joko Santoso, informó que Yakarta desplegó más de 2.000 militares para ayudar en las labores de socorro.

El Programa Alimentario Mundial (PAM) declaró haber enviado a la zona más de 140 toneladas de alimentos, mientras que otras agencias de la ONU también hicieron llegar tiendas de campaña, mantas, unidades portátiles de tratamiento de aguas y generadores.

Unos 15.000 litros de agua potable están siendo almacenados diariamente en Bantul, donde la red hidráulica está destruida casi por completo, señaló la ONU, que está organizando un centro de coordinación en el aeropuerto de Yogyakarta para organizar el suministro de ayudas.

China, Qatar y Estados Unidos también se apresuraron a levantar hospitales de campaña en las zonas afectadas, donde este martes se desplegaron varias decenas de médicos militares estadounidenses.

Sin embargo, pese a los esfuerzos indonesios e internacionales, muchas de las víctimas se lamentaron por la lentitud y escasez de las ayudas.

En los distritos de Klaten y Bantul, la gente empezó a mendigar por las carreteras con cajas de cartón y carteles con peticiones de ayuda, entorpeciendo así la entrega de las ayudas, ya que colocan sillas, bidones y piedras en la carretera para obligar a los conductores a parar y darles dinero. *

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