EEUU militariza la frontera con México
LO QUE FALTABA para colmar de indignación a los millones de inmigrantes latinos y particularmente mexicanos en Estados Unidos es lo que planteó el presidente Bush en su mensaje del lunes: militarizar los 3.200 kilómetros de frontera entre ambos países, y movilizar contra los inmigrantes no menos de 10 mil hombres de la Guardia Nacional (uno de los destacamentos que están masacrando a los iraquíes), para reforzar la labor represiva y a menudo sangrienta de la Patrulla Fronteriza (Patrol Board) con sus 11 mil efectivos.
La Cámara de Representantes votó en diciembre un proyecto que criminaliza a los inmigrantes, los amenaza de expulsión masiva sin más trámite (como lo propuso sin pestañar el secretario de seguridad interior Michael Chertoff en comparecencia conjunta con Bush) y establece la construcción de un muro a lo largo de más de mil kilómetros de la frontera con México, que ya existe en extensos tramos. Vimos por TV testimonios de los sufrimientos inauditos de mexicanos cruzando zonas desérticas y vadeando ríos, caminando la noche entera para escapar a la persecución encarnizada .de la Patrol Board. El muro que separa Tijuana (Baja California Norte, México) de San Diego (California, EEUU) termina en el Nido del Aguila, «donde barrancos, alacranes y víboras dice una crónica- no logran disuadir a los migrantes ilegales». En 2005 murieron 445 ilegales en el intento, la mayor parte baleados por la Policía Fronteriza. Muchos cadáveres quedaron al sol en los desiertos de Arizona y Nuevo México, dos de los estados fronterizos junto con California y Texas.
En esa situación, y con la vista puesta en las elecciones legislativas de noviembre, el Senado comenzó a considerar un proyecto bipartidista (McCain- Kennedy) que apunta a legalizar a una parte de los 12 millones de indocumentados y otorgar visados temporarios a los extranjeros para que puedan trabajar. Esto último contempla los intereses empresariales de mano de obra barata, o sea de trabajo en condiciones de superexplotación y sin leyes de protección social. Un conjunto de senadores rechazan esta orientación y abogan por endurecer los controles migratorios y duplicar la Patrulla Fronteriza.
Bush se volcó del lado de los republicanos más recalcitrantes con su propuesta de enviar tropas a la frontera. Al extremo de que hasta el presidente mexicano Fox protestó por anticipado ante su colega, con resultados nulos, como se advierte. Sin duda ello arrastrará a Bush más aún al fondo del pozo de la caída de su popularidad, que ya alcanza niveles de catástrofe.
Bush cayó al 29%, y ello obedece a dos causas principales. Uno es el rechazo creciente a la guerra de Irak, que ya produjo 2.439 víctimas entre las tropas estadounidenses, cifra en ascenso día tras día, y que ha motivado manifestaciones frente a la Casa Blanca de mujeres proclamando que no criaron a sus hijos para ir a matar y morir en Irak. La otra causa es la política migratoria, rechazada de plano por más de 6 de cada 10 norteamericanos, mientras los migrantes han ido logrando comprensión y apoyo creciente en la sociedad.
Es que Bush no concibe otra política que la de las armas y la agresión, contra la opinión pública internacional y nacional, como lo hizo con Afganistán e Irak y ahora contra México, país al cual por la fuerza de las armas en el siglo XIX le arrebató más de la mitad de su territorio. Estos días su política agresiva contra Cuba ha sufrido derrotas resonantes, como la elección de este país al Consejo de DDHH de la ONU (lo que motiva la furia de la Casa Blanca, que se expresa un día tras otra por sus voceros directos e indirectos en las pantallas de CNN) y la aprobación de una resolución contra la ley Helms-Burton en la cumbre Unión Europea- América Latina en Viena A esta política no son ajenos los planes de militarización en América Latina. Colombia es uno de los ejes de ese plan (sin hablar de la base de Manta en Ecuador y presencia de sus tropas en otros países). El plan Colombia se prolonga hasta 2009 con aportes adicionales del presupuesto de EEUU y el compromiso directo de Bush ante Uribe, apostando ya a su reelección, de mayor involucramiento de tropas yankis para la «seguridad nacional» de Colombia. Ahora aparece la propuesta del gobierno de Washington de hacer ingresar a Colombia como aliado extra de la OTAN al igual que lo hizo la Argentina menemista en 1997, según lo reveló el lunes «El Tiempo» de Bogotá.
La Cámara de Diputados de México rechazó la militarización de la frontera y ayer se realizó otra gran marcha nacional de los hispanos en Washington, continuación de las del 7 de marzo, 10 de abril y 1º de mayo, en un cuadro de máxima unidad. *
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