La Universidad sigue acéfala
En cuatro ocasiones el sector radicalizado de la Federación Universitaria (FUBA) ha impedido que se reuniera la Asamblea Universitaria para designar a un nuevo rector que reemplace a Guillermo Jaim Etcheverrey cuyo mandato ha caducado.
La FUBA reclama que no sea nombrado en el más alto cargo de esa alta casa de estudios, el decano de la Facultad de Derecho, Atilio Alterini acusado de haber integrado un organismo judicial en la Ciudad de Buenos Aires durante la última dictadura militar, Reclama además que de manera urgente se modifique el actual Estatuto de la Universidad «para democratizarlo»
La principal objeción al texto actual es que no otorga derecho al voto a la mayoría de los profesores, porque no están en plantilla, trabajan por contratos.
En la imposibilidad de reunir a la Asamblea, ayer se iba a elegir un vicerrector que tomara a su cargo temporalmente la reunión de la UBA, donde estudian mas de 200 mil jóvenes. La tarea estaba a cargo del Consejo Superior, también integrado por delegados de los tres claustros pero la reunión fue levantada ante la manifestación que realizaron los estudiantes de izquierda.
En esta ocasión reclamaron la expulsión de la Universidad de los autores de los hechos de violencia de la última Asamblea Universitaria, días atrás. Entonces, empleados no docentes, pegaron con saña a varios jóvenes y así esa reunión, tampoco logró su cometido. Con el agravante de los hechos de violencia comentados.
En el ínterin, la FUA se escindió. Hay Centros de Estudiantes de grandes facultades que no comulgan con la conducción de la FUBA y, además, la consideran ilegítima. El pasado fin de semana, un Congreso de los estudiantes porteños, no alcanzó el número necesario para legitimar a la actual conducción..
No están mejor las cosas en la FUBA disidente por que, por caso, algunos centros han realizado elecciones que fueron impugnadas.
La crisis, como se ve es global y algunos sectores temen que si continúan la indefiniciones, algunos en el oficialismo se tienten con la intervención a la UBA.
En el gobierno hay opiniones encontradas. Un sector no ve mal la candidatura de Alterini, a pesar de las objeciones contra su conducta bajo la dictadura.
Pero las fuerzas del kirchnerismo son magras en los tres claustros.
Por ahora, desde el Ministerio de Educación prefieren mirar como se desarrollan los acontecimientos y el Ministerio del Interior se ataja frente a los reclamos de presencia policial en la sede universitaria porque si no es pedida a la justicia por sus autoridades, no pueden intervenir dado el régimen de autonomía.
La sesión suspendida ayer preveía la designación del decano de la Facultad de Veterinaria, Aníbal Franco, como vicerrector de la próxima gestión y debían ser nombrados los nuevos consejeros.
Pero no pudieron deliberar porque estudiantes de la FUBA coparon el recinto..Y no se sabe cuando el Consejo Superior integrado por representantes de graduados, alumnos y profesores, además de los 13 decanos de las facultades, volverá a sesionar. *
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