ENTREVISTA: YOEL BARNEA, EMBAJADOR DE ISRAEL EN URUGUAY

"El antisionismo es la versión contemporánea del antisemitismo"

«Nosotros tenemos tradicionalmente relaciones muy buenas con Uruguay, desde el establecimiento del Estado de Israel y aún desde antes. El Dr. Enrique Rodríguez Fabregat tuvo una actuación muy importante en las Naciones Unidas, en 1947, durante la resolución de la partición del territorio para la creación del Estado de Israel», sostuvo el embajador israelí.

«Israel y Uruguay  dijo- son pequeños geográficamente pero tienen su importancia en la región».

Para el diplomático acreditado ante el gobierno uruguayo «las relaciones siempre han sido sumamente positivas, con todos los gobiernos, incluyendo con la administración actual del presidente Tabaré Vázquez».

Yoel Barnea subrayó que «el presidente uruguayo en su gira en Estados Unidos participó en los festejos de los 100 años del Congreso Judío-Americano, algo importante para intercambiar puntos de vista sobre los temas que están en el orden del día y que interesan a la comunidad judeo-americana, al Estado de Israel y al judaísmo en general».

 

Libre comercio entre Israel y el Mercosur

El embajador Barnea destacó también el acuerdo «de libre comercio que firmó en diciembre Israel y el Mercosur, durante la presidencia pro tempore de Uruguay» y agregó que nuestro país tuvo «una actuación muy importante para poder acelerar la firma de este acuerdo marco».

Para el representante israelí este acuerdo, en el que se sigue trabajando, «tiene importancia económica pero también política».

Señaló que Israel «está muy satisfecho, pero también sigue con atención y preocupación los problemas que existen en el Mercosur, esperando que los países miembros encuentren soluciones».

Al referirse al intercambio comercial con Uruguay, el embajador Barnea precisó que su país en los últimos años importó «unos 30 millones de dólares por año y exportó hacia Montevideo por unos 17 millones de dólares en ese mismo período. Es decir que desde nuestro punto de vista la balanza comercial es deficitaria».

«El rubro más importante en nuestras compras es la carne, pero también compramos pescado, jugos de frutas, arroz, grasa, cueros, lana y productos de plásticos. Israel por su parte exporta productos de alta tecnología, agroindustria, minerales y abonos», comentó el diplomático.

Aclaró que «Israel importó el año pasado, entre enero y marzo, ocho millones. Este año en los primeros tres meses ya hemos importado de Uruguay por 24.5 millones de dólares, un incremento notable en las relaciones comerciales.»

 

«Ni Israel ni los palestinos van a desaparecer de esa región¨

Al hablar de la conflictiva situación en Medio Oriente, el embajador Yoel Barnea, flanqueado por la bandera de su país que está en su despacho, fue enfático al afirmar que «el problema entre Israel y los palestinos se ha agudizado por la llegada al poder del grupo fundamentalista islámico Hamas».

«El gobierno de Israel  agregó- tiene la intención al igual que lo hicieron las administraciones anteriores de continuar buscando la paz, para poder llegar a un acuerdo que sea satisfactorio para los dos lados. Acuerdos similares a los que ya llegamos con Egipto y Jordania. No olvidemos, que estos países tienen relaciones diplomáticas que paulatinamente se refuerzan con el tiempo».

«Este gobierno va a continuar trabajando para lograr un acuerdo de paz con los palestinos, basado en concesiones mutuas, porque ninguno de los dos lados van a poder obtener el cien por ciento de las reivindicaciones. La solución es sentarse en una mesa de negociaciones».

El embajador Barnea también dejó claro que «todo otro camino que implique terrorismo y violencia no va a tener éxito», y al mismo tiempo recordó que los árabes y palestinos han intentado buscar las soluciones por medio de la violencia, el terrorismo y la guerra «y no tuvieron resultado».

El diplomático israelí explicó que cada vez que su país tuvo que ceder o hacer concesiones lo hizo por la vía de las negociaciones, «nunca por el chantaje de la violencia o el terrorismo». Para el representante del gobierno israelí el tema es claro. «Si uno cede ante el terrorismo y la violencia, es un llamado para más chantaje, violencia y terrorismo», aseguró.

En su opinión con la asunción del gobierno de Hamas se retrocedió unos veinticinco años en la historia del conflicto. «Hace un cuarto de siglo la OLP tenía visiones similares a las que hoy preconiza el Hamas, cuando se manifiesta en contra de la existencia del Estado de Israel, y a favor de la violencia y el terrorismo». La OLP hizo cambios con el tiempo, pero Hamas «quiere nuestra aniquilación». Para Barnea mientras que estas condiciones no cambien «no se puede negociar».

«No podemos  afirmó- negociar con alguien que no nos reconoce».

El embajador recordó que Hamas tampoco reconoce los acuerdos firmados por Israel y los palestinos anteriormente, y esto «es un obstáculo que no se puede pasar por alto». Afirmó que la solución pasa porque el gobierno palestino «acepte la existencia del Estado de Israel, soberano e independiente, que además hace pocos días festejó su 58 aniversario».

«La realidad es que ni Israel ni los palestinos van a desaparecer de esa región. Estamos ambas partes para quedarnos ahí y la solución no será con la desaparición de uno de los lados. Por eso hay que sentarse a conversar. Pero las posiciones de Hamas son absolutistas, no quieren ver un Estado judío independiente en la región y ellos no están dispuestos a hacer ninguna concesión alegando razones ideológicas y religiosas fundamentalistas. La visión nuestra es sí conversar, hacer concesiones territoriales y otras», expresó el embajador.

«Hoy  explicó el diplomático israelí- no nos oponemos a un estado palestino independiente que viva en buena vecindad con Israel y que no sea fuente de agresiones contra nuestro país».

Señaló que «el gobierno actual», presidido por el primer ministro Ehud Olmert, «tiene un proyecto que se podría traducir como de recogimiento. Israel se recogería detrás de ciertas fronteras tras acuerdos bilaterales, pero si los palestinos «no quieren bailar con nosotros el tango», para lo cual se necesitan dos, nosotros tenemos la idea definir nuestras fronteras unilateralmente. Reitero, nosotros queremos definir las fronteras en negociaciones, pero necesitamos un socio y un interlocutor con quien negociar, que renuncie al terror y a la violencia», aclaró.

El embajador israelí también se mostró partidario de ayudar humanitariamente a los palestinos. «Israel  relató- recogía impuestos de la Autoridad Palestina los cuales eran entregados normalmente. Pero hoy ante un gobierno de Hamas que preconiza el terrorismo, Israel se vio en la necesidad de congelar ese dinero, para que no sea utilizado en la compra de armas y explosivos que luego son usados contra Israel. No es lógico que recaudemos dinero que luego puede ser utilizado en el asesinato de ciudadanos israelíes». Dijo que la comunidad internacional entendió que el gobierno de Hamas «debe moderar sus posiciones, para poder llevar adelante el proceso de paz».

 

¨Arafat se perdió en 2000 una gran oportunidad para la paz¨

Al hablar del largo y complejo proceso en la región, particularmente en el diferendo israelo-palestino, el representante del gobierno de Jerusalén recordó que en el 2000 hubo negociaciones entre Israel y los palestinos presididos por Yaser Arafat. «En la oportunidad se llegaron a acuerdos en la gran mayoría de los temas, yo diría en un 80 o 90 por ciento, pero Arafat y la Autoridad Palestina cometieron en ese momento un error importante, desde nuestro punto de vista y el suyo. Deberían haber pues
to en su bolsillo sus reivindicaciones que fueron aceptadas por Israel y continuar negociando el otro 10 o 20 por ciento restante», indicó el embajador. Barnea fue crítico con la actitud que asumió Arafat en ese momento por abrirle el paso a la violencia de la Intifada. «Quería todo. Quería el cien por ciento de las reivindicaciones. Eso no era posible porque ponía en peligro nuestra existencia y seguridad». En su opinión ese fue «el segundo error grave de los palestinos» y agregó que «el primero fue en 1947 -la ONU preconizaba el establecimiento de dos Estados, uno judío y otro palestino- cuando los árabes y palestinos no aceptaron por querer todas las tierras. Como querían todo, desgraciadamente para nosotros y para ellos, aún hoy en 2006 no tienen Estado».

«El camino de la violencia genera odio, resentimiento y nos aleja de la paz», dijo Barnea. «Es necesario que israelíes y palestinos podamos hacer de esa región un lugar importante de bienestar y prosperidad para todos los pueblos del Medio Oriente».

«La soberanía judía fue recuperada en 1948 y toda la población israelí y el judaísmo, en todas las regiones del mundo, hace y hará todo lo necesario para reforzar a ese Estado y llegar a la paz», recalcó Barnea en su despacho, en donde están los retratos de los principales líderes que contribuyeron a la construcción de Israel. *

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