EEUU: Sudamérica debe elegir entre el modelo de Lula o el de Chávez
«¿Quién va a definir a Sudamérica para el resto del mundo? ¿Será Lula y líderes que son sus aliados, como el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, o será Chávez?», preguntó un alto funcionario estadounidense que pidió el anonimato, en una charla con la AFP.
Según el gobierno de George W. Bush, «la verdadera lucha (…) está teniendo lugar primero dentro de la izquierda», entre la presidenta chilena Michelle Bachelet, Lula, Vázquez «y quizás» el argentino Néstor Kirchner, contra el mandatario cubano Fidel Castro, Chávez «y quizás» el boliviano Evo Morales.
En una reciente cumbre en La Habana plena de referencias a la lucha anti-imperialista, Bolivia se sumó a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) creada por Cuba y Venezuela para enfrentar a la zona de libre comercio de las Américas (ALCA) que promueve Washington, mientras Brasil da pasos de distanciamiento tanto de Chávez como de Morales.
El gobierno de Lula, principal cliente del gas que Bolivia acaba de nacionalizar, se declaró «indignado» por las acusaciones de Morales de que la empresa estatal brasileña Petrobras actúa de manera ilegal en el país andino.
Brasil también acusó a Venezuela de atentar contra la integración regional por apoyar a través de funcionarios de la petrolera estatal venezolana PDVSA la nacionalización en Bolivia, y denunció la participación de Chávez en una reciente cumbre presidencial del Mercosur en Asunción, al que Venezuela busca sumarse como miembro pleno.
Un reciente informe de la Oxford Analytica -centro de análisis vinculado a dicha universidad británica- que circula en organismos multilaterales de Washington, estimó que Brasil «no aceptará fácilmente competencia de Venezuela» en su liderazgo.
«Hace mucho que Brasil se siente el líder natural de la región y ha estado en el centro de los esfuerzos por extender la integración regional, que las recientes acciones de Chávez parecen socavar», advirtió.
En momentos en que el sentimiento anti-estadounidense prevalece en América Latina, donde según la empresa Latinobarómetro tres de cada cinco personas desconfían de Washington, Estados Unidos es precavido al evaluar la alianza entre Cuba, Venezuela y Bolivia para no generar efectos contraproducentes.
«El problema más grande en la región no es Chávez, es la pobreza, es la exclusión social y es la desigualdad», estimó la fuente.
No obstante, Washington celebró esta semana que el nuevo Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas dejara por fuera a Venezuela, y lleva a cabo un intenso cabildeo para evitar que Caracas obtenga un escaño durante dos años en el Consejo de Seguridad de la ONU, en elecciones que tendrían lugar en octubre.
La debilidad de las instituciones en los Andes y en Nicaragua, donde el ex presidente sandinista Daniel Ortega amenaza con sumarse al ALBA si es electo jefe de Estado en noviembre, preocupa a Washington.
«Bolivia, Perú, Ecuador y quizás Nicaragua son los países más vulnerables al populismo y es también en esos países que Chávez está más concentrado, porque cree que puede tomar ventaja de los procesos políticos», indicó el funcionario.
Con la excepción de Nicaragua, donde Estados Unidos cometió «el grave error» de llamar a la derecha a unirse para impedir una victoria de Ortega arriesgando generar «un efecto contraproducente», el gobierno de Bush «está siendo cauteloso y disfrutando del momento», estimó Michael Shifter, experto del centro de análisis independiente Diálogo Interamericano.
Según Shifter, para Washington lo ideal es que Brasil y otros países como Perú «den la pelea» contra Venezuela.
El presidenciable peruano Alan García, que encabeza las encuestas para el balotaje del 4 de junio frente al ex militar nacionalista Ollanta Humala, aliado de Chávez, catalogó de «lamentable» la salida del presidente venezolano de la Comunidad Andina de Naciones y del G-3 que integraba junto a México y Colombia. *
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