"Watergate a la francesa"
La credibilidad del presidente francés, Jacques Chirac, fue puesta de nuevo en tela de juicio el jueves, debido a informaciones que sitúan al jefe de Estado y a su primer ministro, Dominique de Villepin, en el centro de un escándalo que amenaza con derrumbar al gobierno de este país. El diario Le Monde publicó las notas escritas por un ex responsable de los servicios de inteligencia, el general Philippe Rondot, durante sus reuniones con responsables del gobierno entre 2003 y 2005, unos documentos que «acusan a los más altos responsables del poder ejecutivo». Políticos, ex ministros, agentes secretos, jueces y misteriosos informantes son los protagonistas del llamado escándalo Clearstream, un simple asunto económico convertido en un «Watergate a la francesa» o si se prefiere en una verdadera telenovela que amenaza con agriar definitivamente o incluso adelantar el fin del segundo mandato de Chirac, que expira en 2007. *
Te recomendamos
¿inocentes?
Argentina: Adorni, Angeletti, Sturzenegger y Espert se acogen al régimen de “inocencia fiscal”
Lejos de dar explicaciones sobre los orígenes opacos de sus dineros, los funcionarios del gobierno de Milei se acogieron a una ley —diseñada y aprobada por el mismo gobierno— para quedar totalmente impunes.
Compartí tu opinión con toda la comunidad