Cuba electa miembro del Consejo de DDHH en ONU
EL CANCILLER SUECO Jan Eliasson, que presidió la Asamblea General, declaró que la participación masiva en este proceso, sin ninguna ausencia, pone de relieve el interés colectivo sobre un tema relevante, objeto de arduos debates durante varios meses.
Cuba superó los 2/3 del total de integrantes
Para ser electo se requerían 96 votos, o sea la mayoría absoluta del total de los 191 integrantes. Cuba no sólo alcanzó esa cifra, sino que superó los dos tercios del total.
En el curso del debate sobre la creación del nuevo Consejo, EEUU planteó la exigencia de los 2/3 del total de miembros, lo que fue rechazado.
Pero aunque hubiese sido aprobado, la votación a favor de Cuba superó esa marca.
La decisión implica una victoria significativa en el ámbito mundial frente a la campaña anticubana del imperio, exacerbada con nuevas medidas de agudización del bloqueo infame, a las que el pueblo de la isla replicó con unidad y firmeza en las concentraciones del 1º de Mayo. Corrobora, además, el creciente apoyo internacional a Cuba demostrado en las votaciones por el cese inmediato del bloqueo en la Asamblea General, la última de ellas el 8 de noviembre pasado con las contundentes cifras de 182 contra 4.
Dicho resultado demuestra igualmente como señala una declaración del ministerio de Relaciones Exteriores de la isla- que «el gobierno de Washington no puede excluir o condenar a Cuba en foro internacional alguno cuando existen las condiciones para que los países ejerzan secreta y libremente su voto».
Fracaso de la campaña anticubana
Dice también que la elección al Consejo de DDHH confirma «el rechazo de la comunidad internacional a la pretensión del imperio de negar al pueblo cubano el disfrute de su legítimo derecho a la independencia y la autodeterminación» y demuestra asimismo que las maniobras persistentes de EEUU en la Comisión de DDHH (que ahora fenece) a lo largo de dos décadas, le han generado un descrédito generalizado.
Cuando en marzo se acordó, tras extensas discusiones, la creación del nuevo organismo, EEUU anunció sin ambages que trataría por todos los medios de que determinados países no lo integraran en forma alguna, y en esa «lista negra» Cuba ocupaba el primer lugar. En Nueva York, Washington, Ginebra y diversas capitales los delegados norteamericanos ejercieron diversas formas de presión en pos de ese objetivo, a las cuales resultó particularmente permeable la República Checa en el seno de la Unión Europea. Hoy puede afirmarse que esas grandes maniobras capotaron.
América Latina y el nuevo Consejo
Por América Latina integran el nuevo Consejo 8 países, a saber: Brasil, con 165 votos, Argentina (158), México (154), Perú (145), Guatemala (142), Uruguay (141), Cuba (135) y Ecuador (128).
Africa, con 13 asientos, está representada por Ghana, Zambia, Senegal, Sudáfrica, Malí, Mauricio, Marruecos, Gabón, Djibuti, Camerún, Túnez, Nigeria y Argelia.
Con el mismo número de escaños, por Asia participan India, Indonesia, Bangladesh, Japón, Malasia, Pakistán, Corea del Sur, China, Jordania, Filipinas, Bahrein, Arabia Saudita y Sri Lanka.
Por Europa Occidental y otros Estados fueron electos Alemania, Francia, Gran Bretaña, Suiza, Holanda, Finlandia, así como Canadá.
Por Europa Oriental, a la que corresponden seis representantes, fueron electos en primera ronda Rusia, Polonia y República Checa. En segunda ronda accedieron Ucrania, Rumania y Azerbaidjan (relegando a Hungría, Lituania y Eslovenia).
Estados Unidos quedó fuera
Como se advierte, Estados Unidos quedó afuera y no podrá ocupar ninguno de los 47 asientos del Consejo. Esto tiene un antecedente. En 2002, EEUU fue excluido de la hasta ahora vigente Comisión de Derechos Humanos. Para evitar que esa humillación se repitiera al año siguiente, Aznar y Berlusconi (como adláteres de Bush) retiraron las candidaturas de España e Italia y permitieron que EEUU volviera a la Comisión. Ahora no hubo maniobra posible y EEUU ni siquiera se presentó a la votación secreta. De paso, es bueno anotar que tanto Aznar como Berlusconi (que habrían de acompañar a Bush en la invasión a Irak) perdieron el gobierno en sus países.
En los debates sobre creación del Consejo EEUU quedó frecuentemente aislado, o con la exclusiva compañía de Israel, Palau y las Islas Marshall (que son una suerte de protectorado norteamericano), reiterando lo acontecido en las votaciones de la ONU sobre el bloqueo a Cuba.
Bastaba ver las emisiones de la CNN el martes para advertir el desconcierto en el seno del gobierno norteamericano y medios afines ante la decisión de la Asamblea General, en particular en lo relativo a la elección de Cuba, y también de China.
Alertan sobre maniobras futuras
Las autoridades de La Habana destacan el éxito alcanzado por su país como fruto de una lucha sostenida, pero a la vez alertan sobre los peligros de futuras maniobras del imperio, que podrá movilizar en ese empeño a sus seguidores en varias regiones. El texto aprobado luego de trabajosas negociaciones deja abiertas grietas por donde podrían colarse renovadas intentonas intervencionistas, además de que se eliminaron aspectos importantes, tales como el derecho al desarrollo y el establecimiento de criterios claros para poner fin a los dobles raseros y no transformar al Consejo en un nuevo tribunal inquisidor.
De todos modos hoy lo primordial es saludar esta nueva derrota del imperio, que se suma a las numerosas que viene sufriendo en América Latina. *
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