No se suspenderá el enriquecimiento de uranio

Irán no acatará una resolución de ONU que menoscabe sus derechos

«La suspensión o una pausa (del enriquecimiento de uranio) no está para nada en el programa y el Consejo de Seguridad (de la ONU) no debería hacer algo que le ponga en dificultad más adelante», aseguró el portavoz de la diplomacia iraní, Hamid Reza Assefi, durante su rueda de prensa semanal.

El portavoz señaló que Teherán no acatará una resolución que atente «contra sus derechos» y que «toda acción del Consejo de Seguridad tendrá una influencia negativa» sobre la «cooperación con la Agencia» Internacional de Energía Atómica (AIEA).

Por su parte, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, amenazó implícitamente con el abandono del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP) si considera que éste es utilizado por otros países para limitar su programa nuclear.

«Si la firma del tratado amenaza los derechos de una nación, (el texto) deja de tener validez para esa nación», aseguró el presidente durante una conferencia ante los comandantes de la milicia islamista de los Bassidjis.

Irán ya hizo caso omiso de la primera petición formal del Consejo de Seguridad de suspender su enriquecimiento de uranio antes del 28 de abril.

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China) tratan de acordar los términos de una segunda resolución que vuelva a emplazar a Irán a poner fin al enriquecimiento.

El máximo órgano ejecutivo de la ONU, compuesto por quince miembros, tiene previsto reunirse el lunes para proseguir las negociaciones, horas antes de una cena, consagrada al contencioso iraní, que reunirá en Nueva York a los ministros de Relaciones Exteriores de los «cinco grandes» y Alemania.

Pekín y Moscú se oponen al proyecto de resolución presentado por Londres y París, respaldado por Washington, que si bien no contempla sanciones contra Irán, menciona el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas que abre la vía a esa posibilidad.

Assefi ya adelantó que su país «no aceptará ninguna resolución contra sus derechos» por lo que, en ese caso, «será rechazada y no podrá ser aplicada».

Según el portavoz, «la implicación del Consejo de Seguridad transformará la cooperación en confrontación».

El régimen iraní considera que los occidentales han optado por el camino de la confrontación al enviar su caso nuclear, que estaba en manos de la AIEA, al Consejo de Seguridad.

«Si el papel de las organizaciones internacionales es traducir en palabras las amenazas de los países brutales, nosotros no las necesitamos», según Ahmadinejad.

El origen de la crisis reside en las sospechas de los occidentales de que Teherán busca dotarse del arma nuclear bajo la tapadera de un programa civil, una acusación negada repetidamente por la república islámica. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje