El poscomunista Massimo D’Alema tiene obstáculos en la carrera a la presidencia de Italia

El principal pretendiente a la presidencia de la República italiana, el poscomunista, Massimo D’Alema de 57 años, despierta tanta admiración como rechazo, aunque su camino no resulte tan fácil y no se pueda descartar la candidatura de prestigiosas «personalidades tapadas».

La prensa italiana, y sobre todo la de izquierda, es dura con Massimo D’Alema, presidente de Democráticos de Izquierda (DS) y único candidato de la Unión de izquierda para ocupar el cargo de presidente.

«¿Massimo en el Quirinal? No es una buena idea», comentó la revista italiana L’Expresso, que lanzó la candidatura de Mario Monti, 61 años, ex comisario europeo.

Monti suena para el prestigioso puesto, que según la tradición suele ser ocupado por importantes personalidades, consideradas por encima de las partes y que garantizan el respeto de la Constitución italiana surgida tras la II Guerra Mundial.

El ex comisario europeo, un reconocido economista, fue propuesto este viernes como posible recurso por los periódicos «La Repubblica» e «Il Corriere della Sera».

El editorialista Giampaolo Pansa, cuya columna «bestiario» en L’Espresso es temida por todos los políticos italianos, ha esbozado un perfil terrible de D’Alema, dándole el apodo de «bigote de hierro».

«Peco de una cierta arrogancia intelectual, lo que es un defecto para un político y tengo muy mal carácter, lo que me hace cometer muchos errores», sostiene el mismo D’Alema.

Para Giampaolo Pansa el presidente de DS es «demasiado frío, cínico y seguro de ganar y cuando pierde, su doble le sugiere respuestas que multiplican sus errores».

Según el influyente periodista Giuliano Ferrara, presentador de un conocido programa político, D’Alema «es el político más detestado después de Berlusconi». *

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