En las principales ciudades los hispanos salieron a las calles para pedir su legalización

Un "Día sin inmigrantes" en EEUU

Alentados por una gran cobertura mediática y por recientes marchas en las que millones de hispanos se lanzaron a las calles de todo el país, los organizadores de «Un día sin inmigrantes» esperaban que una mayoría se abstenga de trabajar, de ir a la escuela y de comprar o vender.

Pero grupos menos radicales temen que el boicot provoque despidos masivos y sea contraproducente cuando el Congreso considera una reforma migratoria, por lo cual convocaron marchas, «cadenas humanas» y vigilias durante el almuerzo o después del trabajo y la escuela este 1 de mayo, Día de los Trabajadores en muchos países pero no en Estados Unidos, que lo celebra en setiembre.

Cientos de miles de inmigrantes y sus defensores marcharon en Chicago (Illinois) agitando banderas estadounidenses y algunas latinoamericanas, sobre todo de México. Los organizadores esperan convocar un total de medio millón de personas.

El senador Barack Obama, único negro que integra la Cámara alta, trepó al estrado sobre un camión del sindicato de los Teamsters mientras un río de gente coreaba «Â¡Sí se puede!» -legendario grito del líder chicano César Chávez en los años ’60- y habló de la necesidad de «sacar a la gente de las sombras» y ofrecerles un camino a la ciudadanía.

Otros miles de inmigrantes marcharon en Denver (Colorado) y Atlanta (Georgia), portando carteles de rechazo al draconiano proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes en 2005, que torna los indocumentados en criminales.

Miles más se manifestaron en Homestead, una ciudad rural de Florida donde la mitad de la población de 36.000 habitantes es hispana y donde varios negocios cerraron sus puertas. «¿Quién va a recoger tus tomates, quién construirá tus casas?», preguntaba el cartel de un manifestante.

En Nueva York, cientos de inmigrantes pararon sus actividades a las 12H16 local para realizar cadenas humanas en varias partes de la ciudad, y más tarde participarán en una gran protesta convocada en Union Square.

«Vamos a tener éxito (…) Ya empezamos la batalla y la tenemos que acabar y no hay que tener temor», aseguró a la AFP Bárbara Martínez, de Movimiento Latino USA en Los Angeles, una de las organizaciones convocantes.

Dos grandes marchas fueron convocadas en Los Angeles, California, el Estado con más inmigrantes del país.

En previsión de la huelga, varias grandes empresas decidieron cerrar sus puertas o disminuir sus operaciones.

Tyson Foods, el mayor productor de carne del mundo, cerró nueve de sus plantas. Cargill cerró ocho plantas procesadoras de carnes rojas y cerdo, una medida que afectó a unos 15.000 empleados.

Goya Foods, la compañía de comidas hispanas preparadas más grande del país, suspendió las entregas. Gallo Wines en Sonoma, California, dio el día libre a 150 trabajadores. McDonald’s redujo el personal en algunos de sus restaurantes y dijo que respetará el derecho de sus empleados de hacer huelga.

Pero otras como Dole Foods y como la cadena Wal-Mart, que posee cerca de 3.900 tiendas en Estados Unidos, dijeron que sus operaciones no se han visto perturbadas hasta ahora.

«Estratégicamente, este no es el momento para una huelga o un boicot», indicó a la AFP Doris Depaz, activista de la ONG Casa de Maryland y la Coalición del Inmigrante en la Capital Nacional.

La coalición ha organizado para el lunes actividades culturales y cívicas como registro de votantes, misas y conciertos en parques al aire libre en Washington, Virginia y Maryland, informó Depaz.

La Iglesia católica urgió a ir a misa en lugar de participar en el boicot. También sugirió a las iglesias doblar las campanas en memoria de los inmigrantes que han muerto al intentar cruzar ilegalmente la frontera. *

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