Irán sigue enriqueciendo uranio, constata la AIEA
El informe asegura que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) tomó muestras el pasado 13 de abril en las instalaciones de la planta de enriquecimiento de Natanz «que tienden a confirmar en esa fecha el nivel de enriquecimiento (3,6%) declarado por Irán».
El informe dice que en marzo Irán completó la puesta en marcha en cascada de 164 centrifugadoras para enriquecer uranio, y que otras dos cascadas similares están siendo construidas en Natanz.
El informe confidencial, obtenido por la AFP, ha sido enviado a los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York.
En una primera reacción, el presidente estadounidense George W. Bush dijo que «las aspiraciones de Irán de contar con una arma nuclear son peligrosas», aunque se inclina por resolver el diferendo «diplomática y pacíficamente».
Por su parte, el canciller británico Jack Straw aseguró en Londres que pedirá al Consejo de Seguridad que aumente la presión sobre Irán, mientras Rusia pidió tiempo para «estudiar atentamente» dicho documento.
El Consejo de Seguridad había dado de plazo hasta este viernes a Irán para que cumpliera las demandas de suspender el enriquecimiento de uranio, que en principio sirve para fabricar combustible para los reactores nucleares civiles, aunque también puede ser utilizado en la elaboración de la bomba atómica.
Pero Irán se ha negado en rotundo a suspender su programa y el presidente, el ultraconservador Mahmud Ahmadinejad, reiteró el jueves que su país «no se doblegará a la injusticia y a las presiones».
El informe del jefe de la AIEA, Mohamed ElBaradei, despeja el camino hacia una nueva fase de la diplomacia, con Estados Unidos preparado para que el Consejo de Seguridad promulgue una resolución que obligue a Irán a cumplir las exigencias de la agencia.
Si Irán persiste en su negativa, una nueva resolución podría llevar a la imposición de sanciones económicas o incluso a una intervención militar, pese a que los aliados de Teherán y sus mayores socios comerciales, como son China y Rusia, se oponen a ello.
ElBaradei también denuncia en su informe que Irán no coopera plenamente con los inspectores de la ONU que intentan determinar si su programa nuclear tiene fines civiles o por el contrario tiene componentes armamentísticos.
Esta demanda fue realizada en la declaración presidencial del Consejo el 29 de marzo.
El informe subraya que se han registrado escasos avances desde el informe anterior y «persisten lagunas en el conocimiento de la agencia con respecto al alcance y el contenido del programa de centrifugación de Irán».
Agrega que «debido a ello y a otras lagunas en el conocimiento de la agencia incluido el papel de los militares en el programa nuclear de Irán, la agencia es incapaz de avanzar en sus esfuerzos de garantizar que no existe material nuclear o actividades no declarados en Irán».
El informe dice que Irán no ha proporcionado «medidas transparentes» que permitan inspecciones más profundas.
También abre otro interrogante, pues no descarta que Irán haya importado del extranjero plutonio, que es un componente de las armas nucleares.
«La agencia no puede excluir la posibilidad, pese a las explicaciones de Irán, de que el plutonio analizado por la agencia tiene una procedencia diferente a la declarada por Irán», agrega.
Irán ha ofrecido proporcionar un calendario para cooperar con los inspectores de la AIEA, en vez de con el Consejo de Seguridad, dice el informe, que cita una carta enviada por Irán el jueves, un día antes de que expirara el plazo.
«Irán propondrá un calendario en las próximas tres semanas» si «el expediente nuclear de Irán permanece totalmente en el marco de la AIEA y bajo sus salvaguardas», asegura la carta.
Para algunas fuentes diplomáticas, se trata de una artimaña ya utilizada por los iraníes en el pasado. *
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