Dura réplica de Kirchner a Alfonsín
Como lo viene realizando últimamente, cada acto oficial en que habla, el Presidente aprovecha la tribuna para confrontar, a veces, opinar en otras, sobre personas, periodistas o asuntos de actualidad. Ayer en una de esas ceremonias en la Casa Rosada (donde no faltó la controversia con Uruguay que se analiza en otra sección), colocó al líder radical (líder aunque no ostente ningún cargo partidario) dentro del arco de los «incapaces de terminar un mandato».
Es lo que le ocurrió a Raúl Alfonsín en 1989, luego del triunfo electoral de Carlos Menem donde se desató la hiperinflación y se alentaron saqueos para permitirle al riojano anticipar su jura como primer mandatario.
De «golpe de mercado» se definieron aquellos tiempos al que ayer Kirchner limitó a ubicarlos como «situaciones de destrucción social, allá por el 89″. Duro entre los duros, el Presidente le espetó a los radicales, que ahora tratan de levantar cabeza y les cuesta, de haber despilfarrado «fondos del país en forma absolutamente irresponsable. Y siguen hablando y hablando de una forma inconcebible. Hasta hoy habla el que se fue en helicóptero (en alusión a Fernando de la Rúa) y otros que se fueron antes y que también hablan», lanzó el Jefe de Estado en Casa de Gobierno.
¿Qué dijo, a todo esto, Raúl Alfonsín en la provincia de Santa Fe, con motivo de ungirse nuevas autoridades partidarias? Fue en un distrito, conviene tenerlo en cuenta, donde a Kirchner en las elecciones del año pasado, lo derrotó una alianza entre el Partido Socialista y la Unión Cívica Radical e independientes. Señaló que el Presidente tiene «pretensiones hegemónicas», un sambenito que, digamos, repite todo el arco opositor y lo acusó de «conspirar contra la división de poderes» en el país.
«Observo que el Gobierno procura acumular poder como venga. Y como se trata, a mi criterio, de un populismo, se va a manifestar transversalmente con sectores de izquierda, y de derecha también», afirmó Alfonsín. Además enfatizó que «es evidente que aquí se ha lesionado a la República conspirando contra la división de los poderes. Está muy claro que se ataca al Poder Legislativo, marginándolo a través de un cúmulo de decretos de necesidad y urgencia que superan el récord incluso de (el ex presidente Carlos) Menem», dijo el radical.
Alfonsín opinó que el país refleja «baja calidad institucional [porque] hay acciones de gobierno que últimamente vienen a desbaratar lo que se procuró con la reforma constitucional del 94″, y aseveró: «Hay una lesión a un elemento fundamental de la República, como es la división de poderes».
En ese sentido, mencionó como una de las instituciones afectadas al Poder Legislativo porque dice que hay «una enorme cantidad de decretos de necesidad y urgencia que se dictan y baten récord respecto de la época de Menem».
Sin quedare tampoco en chiquitas Alfonsín calificó a Kirchner de «populista» al gobierno porque -según dijo- «procura acumular poder como venga», y advirtió que para lograr ese objetivo no dudará en manifestarse «transversalmente con sectores de izquierda, y de derecha también».
Ya colocándose en las gateras electorales del año que viene, el ex mandatario marcó línea: El radicalismo, dijo, no debe aliarse con la derecha ni con el Gobierno, porque ello significaría dejar de lado sus principios en materia institucional. Fue también un mensaje a las autoridades de su partido, encabezadas por el diputado nacional Roberto Iglesias , proclive al entendimiento con sectores conservadores (como él mismo lo es). «El radicalismo debe estar vinculado con la centroizquierda».
¿Cuál de ellas?. No lo explicitó, pero es casi una verdad revelada que las preferencias de Alfonsín están con el Partido Socialista que lidera el senador Rubén Giustiniani, un mandato que seguramente le será prorrogado en las elecciones internas de esa agrupación. Parece que sensatamente las diversas líneas internas (y que las hay, las hay) acordaron ir con una lista unificada.
No es lo que ocurre en la UCR donde hay profundas diferencias incluso de cómo posicionarse frente a Néstor Kirchner. Alfonsín, por caso, no es partidario de sancionar a cinco legisladores de esa cepa que votaron con el gobierno la ley que reforma el Consejo de la Magistratura, una herramienta clave para incidir sobre el Poder Judicial y que la oposición execra.
En este asunto aunque Alfonsín discrepó también con Kirchner, sin embargo, no ataca a los que se aliaron al Presidente. Alfonsín es el único ex mandatario a quien Kirchner coloca a su lado en las ceremonias internacionales. No podría hacerlo con ningún ex presidente. Están con vida Reynaldo Bignone, el último que tuvo la dictadura y además, procesado. Y respiran el ahora senador casi invisible Carlos Menem y Fernando de la Rúa, cargado más desprestigio que causas judiciales que no son pocas.
De todas maneras, el radical supone que es posible la unidad de la UCR en todo el país, capaz de «recuperar los votos que se nos han ido», luego del malogrado gobierno de la Alianza, que encabezaron Fernando de la Rúa y Carlos Alvarez. *
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