La democracia en América del Sur
Brasilia, Reuters
«Sabemos que esa meta es la razón de ser del encuentro de jefes de Estado que ahora se realiza en Brasilia», dijo Cardoso, ideólogo e impulsor de la cumbre, pocas horas antes de su inauguración.
La lucha contra el narcotráfico, la defensa de la democracia, la vinculación física y comercial, así como la información y tecnología, serán los temas en que se concentrarán hasta el viernes los mandatarios.
Con mayor o menor énfasis, los presidentes han expresado su adhesión a la anhelada unidad, que podría concretarse con la fusión de los dos bloques económicos que operan en la zona: el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
«La convocatoria del presidente Cardoso tiene como origen nuestro permanente apoyo a la iniciativa para que Mercosur y la Comunidad Andina busquen un espacio político de concertación y hacer un mercado común para todos», dijo el jueves el presidente de Bolivia, Hugo Banzer.
Si la iniciativa de integración prosperara, Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay se unirían al pacto de países andinos, integrado por Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela y Ecuador. Chile, que junto a Bolivia es miembro asociado al Mercosur, también participará del acuerdo.
«Tenemos que unirnos para que los bloques nuestros tengan más posibilidades de vender nuestros productos», afirmó el presidente de Ecuador, Gustavo Noboa. «Si no tenemos exportaciones, cómo vamos a alimentar a nuestros pueblos».
La idea de Cardoso de impulsar la unidad sudamericana ha sido evaluada como su mayor ofensiva diplomática en su segundo período consecutivo en el poder.
«No mediremos esfuerzos para que se formalice lo más rápido posible, antes de enero de 2002, una zona de libre comercio con los países andinos», dijo el presidente brasileño. «El Mercosur está convencido de que se trata de un paso indispensable».
Pero existen dudas sobre la efectividad de un pacto económico que excluya a América Central y al otro gigante latinoamericano, México, ligado ya a varios países de la región mediante acuerdos comerciales bilaterales, y a Estados Unidos y Canadá a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC). La eventual creación de un régimen aduanero común, que daría efectividad a una zona de libre comercio sudamericana, es otra de las preocupaciones. El Mercosur ya lo alcanzó con un arancel común externo promedio de 14 por ciento, que regula su intercambio con el resto del mundo. Pero los países del CAN, unidos hace 31 años, sólo han podido establecer un régimen de intercambio libre entre sí.
Compartí tu opinión con toda la comunidad