Jefe chiíta pide unidad con sunitas ante el terrorismo
«Tengo un mensaje para los terroristas: vamos a luchar y os destruiremos con la voluntad de Dios», declaró Hakim, dirigente del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII) ante los seguidores que se concentraron en su cuartel general, en Bagdad.
Poco antes, cientos de chiitas afluyeron por las calles de la capital iraquí a la sede de Hakim para oir el discurso anunciado por su líder y llevando en sus manos pequeñas pancartas en las que se leían lemas como «No, no al terrorismo» y «No, no a Zarqaui», (el jefe de Al Qaida en Irak).
El jefe del CSRII se dirigió a sus seguidores tras el triple atentado suicida del viernes contra una mezquita de la capital iraquí controlada por su comunidad que causó 79 muertos y 164 heridos.
La comunidad chiita, además, también fue objeto el jueves de otro ataque, esta vez en un atentado con coche bomba perpetrado en la ciudad santa de Nayaf (centro) en el que murieron diez personas y otras 42 resultaron heridas.
El objetivo de ambos ataques es «impedirnos progresar en el proceso político, llevarnos a una parálisis y aterrorizarnos», declaró Hakim.
«Pero les decimos a los terroristas: no podrán para nuestra marcha, sean cuales sean sus crímenes. No son más fuertes que Saddam (el ex dictador iraquí), a quien al final echamos» del poder, agregó el líder chiita.
En este contexto, Hakim abogó en favor de la unidad entre chiitas y sunitas para formar un «gobierno de unidad nacional», algo que el dirigente del CSRII aseguró esperar que se produzca próximamente.
«Quienes cometieron el atentado (en la mezquita de Buratha en Bagdad) son los primeros enemigos de los sunitas. Quieren atizar el odio entre los chiitas y nuestros hermanos sunitas, nuestros futuros compañeros en el gobierno», subrayó.
Hakim también recordó que los atentados contra su comunidad, que es mayoritaria en Irak, están adquiriendo el aspecto de «un genocidio», como dijo en un comunicado hecho público el viernes por la noche, sólo pocas horas después de la sangrienta matanza en la mezquita de la capital iraquí.
En la nota, el CSRII acusó a los autores de los atentados de Nayaf y Bagdad de querer perpetrar «un genocidio» contra los chiitas y atribuyó esos actos a «criminales» relacionados con la ex dictadura de Saddam Hussein.
Por su parte, el gobierno estadounidense condenó el atentado anti-chiita y aseguró que «fue perpetrado claramente por los que desean dividir a Irak».
Por otra parte, entre los muertos en la mezquita se encuentran un periodista iraquí de 45 años y padre de siete hijos, así como dos ciudadanos suecos, un hombre de origen iraquí y su hija de seis años, que se encontraban en Bagdad visitando a su familia, junto con los otros tres hijos de la víctima.
«Las negociaciones para formar gobierno prosiguen; se formará lo antes posible», finalizó Hakim ante sus seguidores.
Pese al comedimiento de las palabras del líder chiita, las autoridades temen el aumento de la actual ola de violencia interconfesional que ya se ha cobrado decenas de vidas tanto de chiitas como de sunitas. *
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