Asesor de Lula propone crear una Junta Sudamericana de Defensa
«No creo que otro tipo de intervención hubiera permitido a Haití llegar a las elecciones», sostuvo García. El asesor del presidente Lula reconoció que muchos dirigentes de sectores de izquierda de Uruguay y Brasil se oponían a la presencia de tropas en la isla, «pero poco a poco fueron reconociendo que una presencia diferencial de nuestros soldados en esa región, los soldados sudamericanos, mostraron que hay otra forma de enfrentar los problemas de seguridad colectiva».
El doctor García dijo que gracias a las tropas sudamericanas de la Minustah fue posible que muchos partidos políticos se organizaran en Haití para disputar las elecciones. «Algo que ellos mismos me transmitieron», enfatizó el asesor del gobierno brasileño.
«Los militares en Haití siempre tuvieron bien claro que el problema no era sólo militar sino también social. Ahora debe venir una etapa de reconstrucción de esa nación con la ayuda de la comunidad internacional. No se puede abandonar a Haití a su suerte», opinó el asesor de Lula. El general brasileño de división Augusto Heleno, que estuvo a cargo de la misión militar de la Minustah durante un año y tres meses, destacó en forma enfática la presencia de las tropas uruguayas que estuvieron bajo su mando en la isla del caribe.
«Tuve el privilegio de comandar al contingente de Uruguay, que me dio muchas alegrías. Fue uno de los contingentes que vivieron los dos aspectos de la misión. El mantenimiento de la paz, el Capítulo VI, y vivió algunas veces –cuando yo necesitaba refuerzos en Puerto Príncipe o cuando la terrible inundación de Gonaives– el Capítulo VII. Siempre lo hicieron muy bien con un comportamiento ejemplar», manifestó ante la mirada de muchos oficiales uruguayos que estuvieron en Haití y que participaron del seminario internacional.
«Nuestros soldados, los de América del Sur, tienen un sentido humanitario y de tolerancia que se vio en Haití, casi diplomático, propio de la mentalidad que se fue forjando por años. La primera preocupación era lo humano, más que el sentido del guerrero. Si no existiera ese sentido humano, y ante las provocaciones que tuvimos en Haití, hubiéramos tenido mucho más víctimas dentro de la población haitiana», explicó el experimentado militar y ex jefe máximo de las tropas bajo bandera de Naciones Unidas en la isla.
Agregó, entre las prioridades, que «es necesario prepararse para las misiones de paz. Hoy los blancos son los cascos azules de las naciones Unidas y la paradoja es que no se puede entrar en combate con vehículos blancos y cascos azules». Reconoció que muchas veces le hubiera gustado no tener ese uniforme para combatir a los bandidos que, mezclados entre la población civil, tiraban contra los cascos azules.
La defensa sudamericana
El doctor García, por otro parte, se mostró partidario de la creación de una Junta Sudamericana de Defensa, para no cometer errores en la conformación el proceso de integración en América del Sur. «Uno de los errores que cometió Europa en su proceso de integración fue no haber implementado en forma autónoma una concepción europea de defensa. Esto paralizó Europa en varias circunstancias, por ejemplo en la crisis balcánica, donde tenían definiciones pero no instrumentos», expresó.
«Nosotros deberíamos empezar a discutir en Sudamérica una seguridad colectiva para la región, con las especificidades del caso, que son distintas a la seguridad que nos quieren imponer de afuera hacia adentro», explicó el asesor de Lula, en una clara alusión a las doctrinas militares de Estados Unidos.
Agregó que la instancia puede ser una «Junta Sudamericana de Defensa que piense la especificidad de la defensa para la región».
Sin embargo para algunos oficiales uruguayos que participaron del seminario la idea no tuvo un gran eco. «Brasil quiere buscar nuevas estructuras para liderarlas y presidirlas. Su papel hegemónico que ya lo ha planteado en otras instancias también lo quiere en la defensa de la región», opinaron al hablar con LA REPUBLICA.
Algunas fuentes consultadas indicaron que «Brasil no tiene problema en repartirse la región con Estados Unidos, mientras que ellos puedan liderar Sudamérica».
Para el general de división Heleno «se deben aumentar las relaciones entre las FFAA de América del Sur, con intercambio de personal y ejercicios conjuntos. Estamos haciendo muchas cosas, pero podemos hacer más».
Según el doctor García es necesario implementar, en el marco de la integración, incluso cediendo soberanía en algunos casos, políticas industriales comunes en los sectores «aeronáuticos, navales y militares en general».
Coincidentemente, el primer prototipo de vehículo militar fabricado en conjunto por los Ejércitos de Brasil y Argentina fue presentado esta semana.
El prototipo, llamado Vehículo Liviano de Empleo General Aerotransportado (VLEGA), denominado también «gaucho» o «gaúcho», es una especie de jeep para cuatro personas que puede ser transportado en aviones Hércules.
El VLEGA fue realizado de ambos lados de la frontera. El Ejército argentino se ocupó de fabricar la carrocería en 2004, y a mediados del año pasado el vehículo llegó a Brasil, donde fue adaptado el motor y finalizado.
El trabajo de cooperación de los dos ejércitos fue presentado en el Cuartel General del Ejército Brasileño en una ceremonia que contó con la presencia del comandante del Ejército de Brasil, general Francisco de Albuquerque, y el jefe del Ejército Argentino, teniente general Roberto Bendini.
La defensa es un asunto nacional, no sólo militar
El general de división Heleno –dijo al dialogar con LA REPUBLICA– que «la defensa es un asunto nacional, no es sólo un problema militar. Tenemos que abrir las puertas de nuestros cuarteles para que nos conozcan, porque no tenemos nada que esconder. Tenemos que ser conocidos para aumentar nuestra credibilidad».
En su opinión «muchas veces los militares se sienten mejor solos, pero es hora de que la sociedad civil se sume para trabajar conjuntamente».
Para el militar brasileño «hoy la concepción estratégica de las FFAA está basada en la adaptación a cada área operacional, y ante la indefinición de amenazas y al no haber una caracterización de amenazas, debe haber una concepción de empleo en que la fuerza terrestre debe tener capacidad para cumplir cualquier misión».
«Versatilidad, flexibilidad y movilidad, esas son las características que deben tener las FFAA en estos días. Debe haber fuerzas de acción y despliegue rápidas», sostuvo el general de división de Brasil.
Guerra de resistencia, como en Vietnam
Las FFAA deben tener una estrategia básica de disuasión, de presencia nacional, de resistencia para defender la soberanía nacional, la democracia y la integridad nacional, garantizando la Constitución, la ley y el orden, los derechos humanos, y cooperar con el desarrollo nacional, manifestó el militar. «O sea ante un enemigo mucho más fuerte la única solución es la resistencia. Esto basado en la experiencia de Vietnam», afirmó el general de división Heleno.
Oficiales uruguayos consultados por LA REPUBLICA coincidieron con el general brasileño en el tema de «la disuasión y en la estrategia de resistencia, como fue el modelo vietnamita».
Indicaron que ante una eventual invasión de tropas enemigas a Uruguay que «podrán entrar, pero les será muy difícil salir sin un alto costo por una guerra de resistencia».
«Una resistencia nacional organizada en pequeños grupos compartimentados, que actúen con sorpresa, que realicen emboscadas, que tomen prisioneros, que lleven adelante sabotajes contra el
eventual invasor, es lo que nosotros podemos hacer», afirmó un oficial uruguayo.
El ex comandante en jefe, el teniente general Angel Bertolotti, creó una comisión con el objetivo de estudiar en nuestro país las Operaciones de Resistencia Nacional, con el objetivo de prologar la lucha por tiempo indefinido, desgastar a un eventual enemigo. Una resistencia contra un invasor extranjero en todo el país. Esta teoría no es novedosa y ya fue utilizada en Afganistán, Chechenia e Irak.
«No sería lo mismo un eventual conflicto con Argentina por las plantas de celulosa con FFAA que disuadan que sin FFAA que disuadan», sostuvo un oficial. En opinión de un coronel, «Uruguay debería mirar a países como Suiza, Israel u otras naciones con características similares en tamaño, a la hora de reformular y profesionalizar las FFAA».
Profesionalismo y modernidad
El general de división Heleno dijo también que nuestras FFAA tienen «el problema de convivir con un presupuesto reducido que ya no es coyuntural, sino estructural, por eso se deben aumentar la capacidad de defensa y trabajar mucho con la eficiencia de la formación de personal». Por eso, para el general Heleno, «la participación en Haití no tiene precio. No hay escuela más eficiente que el terreno en donde la munición es real. Cada vez que el soldado en Haití acciona su arma, dispara de verdad. Esto es muy distinto a hacer ejercicios donde hay mucho ruido, pero donde nadie va a morir. El precio de ese entrenamiento sería muy alto y no hay como hacer eso dentro de nuestros países en donde no hay situaciones de combate».
Los oficiales uruguayos comentaron su total coincidencia con su colega brasileño durante los charlas informales que se suscitaron. El general Heleno se mostró partidario de mantener núcleos de modernidad y profesionalismo en las FFAA con un alto grado de operacionabilidad, ante el presupuesto escaso. Por ejemplo «la enseñanza, guerra electrónica, el mando-control, las fuerzas especiales y la aviación». «Estamos para llevar la paz, somos soldados para la paz», afirmó el jefe de gabinete del comandante en jefe del Ejército de Brasil al analizar el tema de la defensa desde la visión militar. *
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