Los "cinco grandes" y Alemania muestran un frente común ante Irán
La posición de los «cinco grandes» fue simultánea al anuncio, desde Viena, del rechazo iraní a la exigencia del Consejo de Seguridad de la ONU de que Teherán suspenda en un plazo de 30 días sus actividades de enriquecimiento de uranio.
«La decisión de Irán sobre el enriquecimiento, en especial en los sectores de la investigación y el desarrollo, es irreversible», declaró a la AFP el embajador iraní en la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Aliasghar Soltanieh.
La república islámica confirmó su postura de los últimos meses y contra la cual se declararon unidos al término de su reunión, en Berlín, los responsables de la diplomacia de Alemania, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Rusia, así como el «número dos» de la cancillería china y el Alto Representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Javier Solana.
«Hemos sido muy pacientes con Irán, que ha cometido un error de cálculo al pensar que la comunidad internacional se dividiría sobre esta cuestión. Pero, en realidad, se muestra cada vez más unida», declaró el canciller británico, Jack Straw, en una rueda de prensa común con sus homólogos estadounidense, Condoleezza Rice, francés, Philippe Douste-Blazy, y ruso, Serguei Lavrov.
Irán debe elegir, así, entre «un aislamiento que se infligiría a sí mismo» y «un regreso a la mesa de negociaciones», subrayó el jefe de la diplomacia alemana, Frank-Walter Steinmeier, el organizador de la cita berlinesa en la que también estuvo presente el viceministro chino de Relaciones Exteriores, Dai Bingguo.
La declaración del Consejo de Seguridad de la ONU «es una señal fuerte dirigida a Irán, que debería seguir el camino de la negociación y no el de la confrontación», aseguró Rice.
La medida del máximo órgano de Naciones Unidas no precisó las medidas a tomar contra Teherán en caso de que éste no se someta a su exigencia, un asunto que tampoco se aclaró en la reunión de Berlín.
Según una fuente del Departamento de Estado estadounidense que pidió el anonimato, «un cierto número» de ministros, incluida Rice, se muestran favorables a sanciones contra Irán en un estadio ulterior del proceso, si bien no hay unanimidad sobre este punto.
De esta forma, en la capital alemana, Rusia y China –que en Nueva York ya lucharon para que la declaración del Consejo de Seguridad no abriese automáticamente la vía a las sanciones– subrayaron la importancia de continuar el diálogo con Teherán.
Moscú «no cree que las sanciones servirían para la resolución de las diferentes cuestiones» relativas al programa nuclear iraní, declaró Lavrov.
El canciller ruso también recordó que la AIEA «ya informó de que no hay pruebas de que (Teherán) persiga objetivos militares».
China «sigue creyendo que los problemas son ya lo bastante importantes en Oriente Medio como para sumarles» algo que no sea una solución pacífica con Irán, declaró por su parte el vicecanciller de Pekín. *
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