Piden investigar al hijo de Lula
El documento que debe ser votado la semana próxima, solicita por otro lado investigar las relaciones entre una empresa de juegos electrónicos perteneciente a un hijo de Lula con la compañía de telecomunicaciones Telemar, dijo el relator de la Comisión, el diputado Osmar Serraglio, antes de iniciar la lectura de su extenso informe.
Entre los pedidos de acusación, aparte de Dirceu, figura el ex secretario de Comunicación del gobierno, Luiz Gushiken, así como varios directores de bancos y empresas estatales que habrían facilitado el desvío de decenas de millones de dólares, parte de ellos a través de las cuentas del publicitario Marcos Valerio, principal financista del PT. Se incluye en la lista igualmente al ex presidente del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) Eduardo Azeredo, que el año pasado renunció a su cargo al revelarse que había beneficiado de dinero del denominado «valeriodicto» en una campaña electoral de Minas Gerais en 1998, añadió Serraglio.
El nombre del hijo del presidente, Fabio Lula da Silva, no aparece en el documento, pero se solicita al Ministerio Público investigar los contratos de su empresa, Game Corp, que recibió inversiones millonarias del holding brasileño de telecomunicaciones Telemar. «Estamos solicitando en el informe que haya una investigación relativa al episodio de Telemar», dijo Serraglio.
El nombre del propio Lula figura en el documento, pero sin que se concluya en una responsabilidad directa del mandatario en los sobornos que el PT habría pagado para asegurarse la fidelidad de varios partidos aliados.
«No parece haber dificultad para que (Lula) pudiese ocultar la anormalidad con la cual se forjaba la mayoría parlamentaria. Pese a ello, no se dispone de hechos que evidencien haberse omitido», dice el documento. El informe debe ser votado la semana próxima.
La comisión de investigación (CPI) se formó el año pasado, para investigar denuncias que inicialmente se limitaban a sobornos pagados en la administración de Correos, con el supuesto aval del diputado Roberto Jefferson, de un partido aliado del PT.
Jefferson denunció pocos días después que el PT pagaba sobornos regulares a un centenar de diputados, en un esquema comandado por Dirceu. El PT reconoció que creó una caja paralela, con ayuda de Marcos Valerio, pero dijo que los únicos responsables de ello eran el propio publicitario y el tesorero el partido, Delubio Soares, con la finalidad de financiar campañas electorales, y no de sobornar diputados.
Las acusaciones generaron un terremoto político que provocó la renuncia de Dirceu, de Gushiken, de la plana mayor del PT y el despido o la dimisión de decenas de funcionarios de empresas públicas. Otras denuncias sobre la financiación ilegal el PT, esta vez antes de llegar al poder en 2003, alcanzaron también al ministro de Hacienda, Antonio Palocci, quien el lunes presentó su dimisión.
Un total de 19 diputados fueron identificados como beneficiarios del «valerioducto»: hasta ahora tres fueron destituidos (entre ellos Dirceu y Jefferson), cuatro presentaron su dimisión para evitar el juicio interno en la Cámara y siete fueron absueltos, generando sospechas de acuerdo político. *
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