Análisis internacional

Manifestaciones de amplitud inigualada en toda Francia

EL SECRETARIO general de la CGT francesa, Bernard Thibault, declaró el martes 28: «Somos más de tres millones hoy en las calles, es histórico, no puede concebirse que el primer ministro se mantenga aferrado en su posición. La única salida es el retiro del Contrato de Primer Empleo (CPE)». Es lo que proclamaba la enorme pancarta desplegada al frente de la manifestación que partía de la Plaza de Italia hacia la Plaza de la República. De modo análogo se desarrollaron manifestaciones en 135 ciudades de Francia, en medio de la huelga general estudiantil y de paros por toda la jornada de los trabajadores públicos y privados, particularmente en los transportes, que convulsionaron al país.

 

135 demostraciones, huelga de públicos y privados

Abrían la marcha parisina los dirigentes de las centrales sindicales y de las organizaciones estudiantiles. Las demostraciones del martes 28 duplicaron en participación a las del 18 de marzo, que pusieron en las calles a un millón y medio de estudiantes y asalariados, después de las manifestaciones iniciales el 7 de marzo, en vísperas de la aprobación a libro cerrado del proyecto en la Asamblea Nacional. Desde entonces la progresión ha sido constante. El martes desde la mañana se iniciaron las manifestaciones de un cuarto de millón de personas en Marsella, de decenas de miles en Nantes, Rouen, Bordeaux, Caen, Grenoble, Toulouse, Dijon, Mans, Boulogne-sur-Mer, Calais. En Lille los manifestantes llevaban muñecos que caricaturizaban a los patronos. Desfilaron 50 mil personas en Rennes, donde comenzó la protesta estudiantil contra la CPE hace más de dos meses, y se levantó una carpa ante el Parlamento regional.

Rasgo característico fue la movilización de los trabajadores públicos y privados, de consuno. Los efectos más sensibles se verificaron en todos los sistemas de transporte en más de 70 ciudades. Comenzaron en las últimas horas del lunes, y afectaron los servicios ferroviarios, el transporte aéreo interno y hacia el extranjero, los metros y los autobuses.

A la cabeza de estas movilizaciones está París, donde el metro y los trenes de cercanía funcionaron en número reducido generándose situaciones caóticas en los desplazamientos de esta ciudad de 11 millones de habitantes. El sector público en su conjunto fue afectado por la paralización: funcionarios públicos, electricidad (EDF), Gaz de France, Correos, ANPE. Lo mismo aconteció en vastos sectores de la actividad privada: telecoms, bancos, metalurgia  con más de 600 llamados a la huelga-, mientras la mayoría de los diarios de circulación nacional estaba ausentes de los kioskos.

 

63% de rechazo

El paro afectó en particular al sistema educativo. El ministerio respectivo reporta que fue seguido por porcentajes considerables de los docentes a los distintos niveles, en proporciones mayores a las del 7 de marzo. El período de exámenes de marzo ha sido postergado.

Todos los comentarios indican que el paro ha sido bien recibido por la población, incluso por los usuarios de los medios de transporte. Se ha generado conciencia de que la ley es injusta y cercena los derechos elementales de los trabajadores jóvenes, y por extensión de todos los trabajadores. Un 63% de la población se manifiesta de acuerdo con los objetivos de la movilización. A la vez reprueba a los grupos violentos que se infiltran en las manifestaciones (le llaman «les casseurs», los rompedores) y aprovechan para quemar autos, romper vitrinas o irrumpir en supermercados. La lucha continuará. La Coordinadora Nacional Estudiantil ya convocó un paro general para el 4 de abril si el primer ministro Dominique de Villepin no retira el CPE. Este se niega, y rechaza lo que califica como un ultimátum. Nicolas Sarkozy, ministro del Interior y presidente de la UMP, procura deslindarse de Villepin y desplazarlo en la disputa por la sucesión presidencial.

 

Hacia la batalla electoral

En Europa se desarrolla una ofensiva contra la legislación laboral. Alemania es un ejemplo típico en la materia, y Francia es el país en que se ha generado una mayor resistencia contra esos propósitos.

A la vez, las movilizaciones de masas se proyectan a las elecciones presidenciales de 2007. Ya vimos cómo está operando la derecha. También la izquierda se mueve en esa perspectiva. Marie-George Buffet acaba de ser reelecta como secretaria nacional del PCF en el Congreso de Bourget, en la Seine-Saint-Denis, y lanzó un llamado urgente a una reunión el 29 de mayo de todas las fuerzas de izquierda, militantes sindicales, de organizaciones sociales y altermundistas, para «no perder esta ocasión de unirnos y de hacer oír la voz de los antiliberales» en las presidenciales de 2007. Recuérdese lo que pasó en la elección anterior. *

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