El ayatola Alí Jomeini le reclamó a Estados Unidos que salga de Irak

Bush pone condiciones para dialogar con Teherán

«Los intentos de fomentar la violencia sectaria o de transportar piezas que podrían usarse en bombas caseras son inaceptables para Estados Unidos», advirtió Bush, quien reconoció que dio instrucciones a su embajador en Irak, Zalmay Khalilzal, para que dialogue con los iraníes.

«Hace un par de meses le di a Zal, nuestro embajador en Irak, permiso para que les explicara a los iraníes que nos desagrada su participación en Irak», relató Bush durante una conferencia en la Casa Blanca.

Sin embargo el guía supremo iraní, el ayatola Alí Jomeini, le reclamó a Estados Unidos que salga de Irak y excluyó que en las conversaciones previstas con Washington sobre la situación iraquí se vaya a hablar de otro tema.

El mandatario estadounidense reiteró su preocupación por el programa nuclear que está desarrollando Teherán, «porque si los iraníes tuvieran un arma nuclear podrían chantajear al mundo».

Asimismo, sostuvo que seguirá negociando con Irán a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas porque «es importante que escuchen una sola voz unificada que les diga que no deben tener la capacidad para desarrollar un arma nuclear».

En este sentido, Bush mencionó que las negociaciones se están llevando adelante con tres países europeos, Inglaterra, Francia y Alemania, más Rusia y China. Todos, excepto Alemania, son miembros del Consejo de Seguridad que junto a Estados Unidos tienen derecho a veto.

Bush se había referido a Irán el lunes en un tono más duro, advirtiendo que si atacaba a «nuestro aliado Israel», daría la orden para que Estados Unidos utilice «todo su poderío militar» contra el gobierno de Teherán. Irán sostiene que el objetivo de su programa nuclear es desarrollar fuentes de energía, pero Washington y sus aliados europeos temen que la intención de Teherán es tener un arsenal nuclear.

«Este es un país que se aleja de los compromisos internacionales», añadió Bush, quien hoy ofreció su segunda conferencia de prensa de la semana, en la que el tema central fue la defensa de su estrategia en Irak.

Al referirse a la situación en Irak, Bush rechazó que en el país árabe esté en curso una guerra civil, aunque auguró que los soldados norteamericanos tendrán que enfrentar duras batallas.

El ex premier interino de Irak, Ayad Allawi, uno de los políticos iraquíes más cercanos a Washington, dijo el domingo que cada día mueren en su país entre 50 y 60 personas. «Si esto no es una guerra civil, entonces sólo Dios sabe que es una guerra civil», agregó Allawi.

Bush, reconoció el malestar de los estadounidenses con el conflicto porque «la guerra genera trauma». Según el Pentágono, hasta el momento murieron más de 2.300 soldados estadounidenses y más de 17.000 fueron heridos en Irak, muchos de los cuales han perdido algunos de sus miembros.

En relación al retiro de las tropas de Irak, Bush, quien estará en la Casa Blanca hasta el 2009, afirmó que los presidentes que lo sucedan tendrán que enfrentar ese tema. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje